Martes 17 de mayo de 2022

Mons. Cabrejos hace un llamado a la unidad nacional en un Perú dividido y enfrentado

  • 5 de agosto, 2021
  • Lima (Perú) (AICA)
"El que ama más su sueño político que a la patria misma va a terminar destruyéndola", advirtió el presidente del Episcopado Peruano a inicios de un nuevo gobierno en el país.
Doná a AICA.org

“El Perú está partido, está dividido, pero no sacamos nada con defender mi sueño personal en vez del sueño común”, advirtió el presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, monseñor Miguel Cabrejos Vidarte, a inicios de un nuevo gobierno, liderado por Pedro Castillo, y la celebración del Bicentenario de la Independencia, en una entrevista con el diario El Comercio.

El prelado hace un llamado a la reflexión a los políticos que asumirán el nuevo Gobierno a los que pide buscar la reconciliación y continuar con la lucha contra la pandemia.

“Es necesario que tanto los políticos como la población dejen atrás los ataques y resentimientos para evitar una nueva crisis”, invocó el también arzobispo de Trujillo, y pidió cesar con los “enfrentamientos políticos, los actos discriminatorios y los actos de violencia que se han observado durante la segunda vuelta electoral de las elecciones presidenciales”.

“La Iglesia -señaló monseñor Cabrejos- reafirma el compromiso de buscar la unidad a través de un diálogo sincero creando puentes de comunión y solidaridad para superar las diferencias y superar la polarización. El Perú está partido, está dividido, pero no sacamos nada con defender mi sueño personal en vez del sueño común”.

Además, ratificó que “la Iglesia cree en la democracia porque es el sistema que mejor tutela los derechos de los ciudadanos”.

Por tanto “la Iglesia también defiende el derecho que tienen los ciudadanos al manifestarse sobre la situación que vive el país, sin recurrir a la violencia ni física ni verbal”.

“Nosotros no podemos comprometernos con ningún partido político, lo que sí nos comprometemos siempre es con el Perú, con la sociedad y el bien común”, puntualizó.

De hecho “hay que respetar la institucionalidad democrática, pero no nos toca juzgar si está bien o está mal, no es función de la Iglesia”.

Por ahora, monseñor Cabrejos ratifica el papel de la Iglesia como promotora de diálogo “para buscar soluciones que logren un progreso integral, no solo individual. La Iglesia jamás va a renunciar a ser puente”.

Considera que “en el último lustro, la democracia peruana ha ido afectada al haber tenido cuatro presidentes y dos congresos distintos que no han permitido que nuestro país camine hacia el desarrollo integral”.

“Han sido obstáculos para una visión lineal, por decir así, de desarrollo y para la consolidación de nuestra institucionalidad democrática y esto ha impedido hacer frente a la pandemia”, acotó.

Asimismo, apela al llamado del papa Francisco de aplicar “una política con ética, que se adapte al bien común, a velar por las poblaciones vulnerables, a buscar el diálogo, la justicia y la reconciliación”.

El arzobispo advierte: “El que ama más su sueño político más que a la patria misma va a terminar destruyéndola, ama su opción personal más que el bien común”.

Por lo que es urgente “crear puentes sinceros de fraternidad y solidaridad. Debemos construir no destruir. Al conmemorar el Bicentenario debemos buscar un nuevo comienzo que incluya a todos y todas para que nadie quede fuera”.+