Domingo 27 de noviembre de 2022

Mons. Barba invitó a la comunidad a seguir el ejemplo de servicio de San Luis Rey

  • 25 de agosto, 2022
  • San Luis (AICA)
El obispo recordó que esta fiesta patronal en honor del santo se enmarca en el camino sinodal, e hizo un llamado a la santidad, a fortalecer los lazos familiares y al protagonismo de los laicos.
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Monseñor Gabriel Bernardo Barba animó a los católicos a ser evangelizadores y testigos de la Buena Nueva en el hoy y ahora, al presidir en la catedral local la misa en honor de San Luis Rey, patrono de la diócesis y provincia.

La Eucaristía por los 428 años de San Luis fue concelebrada por sacerdotes del clero diocesano y contó con la participación de autoridades provinciales, municipales, de las fuerzas armadas y banderas de ceremonia de las instituciones educativas.

En la catedral se colocaron imágenes del Santo Cristo de la Quebrada, del Divino Señor de Renca y de la Virgen del Rosario del Trono, patrona de la ciudad.

“Nuestro Santo Patrono nos invita a fortalecer por una parte los lazos familiares”, precisó el prelado en la homilía, y profundizó: “La construcción de familias cristianas frente a una cultura que claramente y por opción, corrompe la esencia de las familias perdiendo de este modo uno de los mayores cimientos para la construcción de una sociedad sana que vele por el bien y salvaguarde la vida de todos sus hijos”.

“Hoy, más que nunca ese buen ejemplo debemos preservar, cuidar y construir. Insisto… no nos distraigamos con las formas, sino buscando la Verdad en nuestras opciones. Cuánto tiempo se pierde cuando tan solo nos distraemos con la mundanidad de velar por las formas que solo atiende a la preocupación del qué dirán”, sostuvo.

Monseñor Barba afirmó que San Luis Rey también “nos da el ejemplo de la santidad al alcance de los laicos”, pero recordó: “La santidad no viene solo de la mano del Orden Sagrado o de los votos sagrados, sino que viene desde un principio desde el Bautismo. Ojalá dimensionemos la importancia del bautismo”.

“El llamado universal a la santidad lo tenemos todos los cristianos desde ese momento en el que hemos sido incorporados a la Iglesia por el Bautismo, por medio del Agua y del Espíritu Santo. Y como laicos insertos en el mundo, ir transformando y evangelizando desde el silencio de cada día…, desde las estructuras propias de la sociedad”, agregó.

El obispo afirmó que San Luis “ha puesto sus dones al servicio. Él se hizo servidor dejando de lado su real condición. Tal como lo hizo Jesús y ha podido experimentar que ‘hay más dicha en dar que en recibir’”.

Finalmente, monseñor Barba enmarcó esta celebración en tiempo sinodal que el papa Francisco propuso para toda la Iglesia, señalando: “Nosotros hemos avanzado en la escucha propia del pueblo y en él… de lo que nos dice el Espíritu”.

“Ojalá al igual que San Luis Rey, vivamos una vida de penitencia y conversión que nos permita ser santos en nuestro camino evangelizador. Capaces de actualizar el mensaje al mundo de hoy para iluminar sus tinieblas y para lavar y sanar las heridas que el mundo va causando con sus injusticias e inmundicias. Desde el lugar de servidores. Ojalá entendamos desde lo más profundo que estamos para servir y no para acomodarnos y ser servidos”, expresó.

Tras invitar a pedirle a San Luis “que, por su intercesión, esta Iglesia particular que lleva su nombre, se caracterice por seguir su ejemplo de servicio”, le solicitó de modo especial que “nosotros que hemos sido llamados a ser pastores de esta grey no busquemos tanto ser servidos como servir. Que pongamos nuestros dones y talentos a favor de los demás”.

Monseñor Barba finalizó con una oración a la Virgen y manifestando: “San Luis Rey, nos confiamos a vos. Nos ponemos una vez más bajo tu amparo. Bendice nuestra bendita provincia, danos cuanto necesitamos para ser santos como vos fuiste capas de serlo”.

Los fieles que no pudieron ingresar al templo, siguieron la ceremonia por una pantalla gigante situada en el atrio, por las redes del obispado y por el canal de televisión local.+

» Texto completo de la homilía