Viernes 23 de octubre de 2020

Mons. Barba compartió con los fieles de Laferrere su nombramiento como obispo de San Luis

  • 9 de junio, 2020
  • Gregorio de Laferrere (Buenos Aires) (AICA)
Monseñor Gabriel Bernardo Barba realizó una transmisión en vivo

El nuevo obispo de San Luis, monseñor Gabriel Bernardo Barba, se dirigió a los fieles de Gregorio de Laferrere, la diócesis que deja para tomar su nueva misión pastoral, para compartir con ellos la noticia.



“Muchos de ustedes estarán shockeados por la noticia”, expresó el obispo en el comienzo de su mensaje, transmitido en directo por el canal de YouTube de la diócesis. “Entiendo lo que ustedes están viviendo en este momento. Entiendan que yo lo viví siete días atrás, exactamente el martes pasado a las 11 de la mañana me llamaron de la nunciatura para comunicarme ‘El Papa lo ha elegido para que sea el nuevo obispo de San Luis. La pregunta es ¿Acepta?’”, recordó.



“Como en la vida, decir sí es también decir no. Lo que me pida el Papa, lo que me pida la Iglesia es lo que me pide Dios”, consideró, y destacó los años vividos al frente de la diócesis de Gregorio de Laferrere: “En seis años ustedes, no hace falta que les explique dónde estuvo puesto mi corazón, cuántas cosas lindas hemos vivido, intensísimas”, recordó.



“Decir sí a San Luis es despedirme de Laferrere, eso yo sé que para muchos de ustedes es muy duro y lo entiendo, yo corro con una semana de ventaja, hace una semana que vengo procesando esto en mi corazón, tuve varios momentos en los que he llorado por la despedida”, admitió.



Ante esto, expresó: “Les quiero transmitir la certeza, la tranquilidad de que esto no es mío, es de Dios. Yo tengo que estar para esto y hoy la Iglesia me pide que camine en la Iglesia de San Luis. Ustedes ya saben qué hago yo cuando pongo el corazón”, insistió.



“Yo pensé que iba a estar muchos años”, reconoció monseñor Barba. “La semana pasada no podía creer, uno sabe que puede haber otro destino, pero yo proyectaba, mi plan era estar acá mucho tiempo”.



Señalando la imagen de San José, añadió: “Por eso quiero estar acá al lado de San José, de San José sonriente, de Jesús sonriente. Esto es lo que yo he vivido con ustedes y es lo que quiero vivir en mi nueva diócesis de San Luis: La ternura, la alegría, lo que he vivido con ustedes”.



“Saben que mi presencia no es de palabra, saben que es de palabra y de obra. Si digo algo lo hago, si marco un camino lo recorro, y si digo sí es sí, si digo no es no”, sostuvo. “Sólo puedo dar gracias”.



“Hoy en la misa nos vamos a encontrar como lo hicimos todo este tiempo de pandemia, de cuarentena. Miren qué privilegio Dios me dio, de rezar todos los días la misa en sus casas, separados pero unidos, la pandemia no pudo separarnos. Nos aislamos del virus pero no de nosotros”, valoró.



Finalmente, manifestó: “Quería que me vieran la cara, que me vieran bien, y si lloran séquense esas lágrimas, tenemos que estar alegres y sonrientes porque hacemos la voluntad de Dios, porque Dios provee”, aseguró. “Es un barco donde el timón lo tiene el Espíritu Santo y navega contra toda tempestad”.



“Si somos gente de fe, si somos verdaderamente gente de Iglesia también hay que saber renunciar y seguir a Jesús, y Jesús hoy me pide esto”, sostuvo. En ese sentido, recordó la oración de Charles de Foucauld y afirmó: “Así es como vivo esta sorpresa shockeante porque nadie lo esperaba: ‘Me pongo en tus manos, haz de mí lo que quieras’”.



“Los que son de San Luis que me escuchan por primera vez, lean esa oración para saber cómo es mi corazón y mi vida de cristiano. Este camino de seis años y unos meses en Gregorio de Laferrere ha sido más que rico, maravilloso, difícil pero absolutamente cargado de vida”, aseguró.



Respecto al significado de este nombramiento, monseñor Barba explicó: “A partir de hoy ya soy el obispo de San Luis, me falta tomar posesión. No hay fecha todavía. ¿Qué dice el código de derecho canónico? Hay un plazo de dos meses. Seguramente va a ser antes pero no puedo dar fecha porque no lo sé”.



“Ahora comienza el diálogo con el obispo saliente, fue muy importante para mí saludarlo antes, porque todo es bajo secreto, fue muy difícil pero era importante que se guardara el secreto para hoy”, detalló.



“Tenemos un mes para seguir compartiendo estas misas juntos”, señaló, e invitó al pueblo de Laferrere a “poner en su corazón a quien no conocen: no se sabe quién va a ser el nuevo obispo de Gregorio de Laferrere. Recen por él. Si yo pudiera poner un deseo es que pueda ser tan feliz como fui yo, y que ustedes puedan quererlo tanto como me quisieron a mí”. Y en cuanto a la vida de la Iglesia diocesana, aseguró: “No tengo dudas de que esta vida va a permanecer, se va a fortalecer y va a seguir creciendo”.



“Les pido también que recen por mí, no conozco San Luis, este año estuve de vacaciones. No lo miré como si algún día pudiera pertenecerme como diócesis. Ahora empezaré a conocer porque para poder amar algo hay que conocerlo. Allí crecerá la comunión, crecerá el afecto. Es una diócesis que tiene una riquísima historia que yo también tendré que respetar y también potenciarla. La diócesis de San Luis ya está en mi corazón, no puede ser de otra manera, y cuando tome posesión me dedicaré a trabajar”, anticipó. “Este será un tiempo de despedida, de nostalgia, pero no olvidemos esta imagen de José”, reiteró.



El prelado se centró en sus lemas sacerdotal y episcopal: “En esas dos frases está la respuesta a lo que estamos viviendo y a lo que vamos a vivir: ‘Aquí estoy Señor para hacer tu voluntad’; ‘Para ustedes obispo, con ustedes cristiano’”, y deseó “que en San Luis vivamos siempre una Iglesia abierta donde todos tengamos lugar”.



Finalmente, se dirigió a los fieles de San Luis: "Gracias por recibirme, sepan que ya nos conoceremos personalmente y que mi corazón ya está en San Luis. Cuando fui en enero a descansar, fui al pueblito San José del Morro, a este San José al que le tengo mucha devoción. Y sin querer, sin saber fue el lugar en el que puse mi primer pie en la diócesis. Que San José acompañe este caminar en San Luis”, concluyó.+