Viernes 7 de agosto de 2020

Mons. Barba animó a pedir a Dios el don de la sabiduría

  • 27 de julio, 2020
  • Balde (San Luis) (AICA)
El obispo de San Luis, monseñor Gabriel Bernardo Barba, presidió el 26 de julio la misa en honor de San Joaquín y Santa Ana.

El obispo de San Luis, monseñor Gabriel Bernardo Barba, presidió el 26 de julio, día de San Joaquín y Santa Ana, una misa en la capilla de Santa Ana, patrona de la localidad de Balde. El prelado estuvo acompañado por el presbítero Aníbal Sosa, algunos colaboradores y por la intendente comisionada Glady Edit Páez.

En su homilía, destacó la figura de la abuela de Jesús, Santa Ana, y señaló la importancia de los abuelos en las comunidades, su sabiduría y sus consejos. “La sabiduría no queda atada a lo intelectual, sino que queda atado al saborear, al saber ver, al saber vivir”, afirmó.

“La sabiduría es un don del Espíritu Santo. En este momento es lo que más le pido a Dios: sabiduría y fortaleza”, reconoció. 

“Cada uno tiene que ser sabio en su vida: como papá, como mamá, para educar sabiamente a los hijos. Hoy es muy difícil, en este mundo donde hay tantas cosas al alcance de la mano, educar sabiamente a los hijos”, advirtió. “Sabios tienen que ser los gobernantes también”, añadió.

“Cada uno de nosotros, desde nuestro propio lugar, pidámosle ser sabios en lo que esté. La sabiduría sin duda viene de Dios, y en la medida en que nosotros vivamos en comunión con Dios, siempre vamos a ser mejores personas, porque es desde donde vamos a encontrar el sentido profundo de lo que es la vida humana”, aseguró.

En referencia al Evangelio, afirmó que “cuando descubrimos a Dios en nuestra vida, nos damos cuenta que ahí está el sentido más profundo de nuestra vida, y ahí va a estar la fuerza con la que vamos a educar a nuestros hijos, a trabajar, a construir un mundo distinto y poner toda la fuerza ahí”.

“El Reino de Dios nos invita a descubrir sabiamente por dónde va la vida de Dios en nuestra vida, y poner ahí toda la fuerza. Desde ese lugar vamos a encontrar los criterios para construir una familia cristiana, para educar a los hijos cristianamente, para construir una sociedad distinta que apueste por la vida y no por la muerte”.

Antes de finalizar la celebración, monseñor Barba realizó una bendición especial a las aguas termales, fuentes de gracias de Dios y de trabajo para la comunidad de Balde. A continuación dio la bendición final a todo el pueblo, y se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino.+