Lunes 26 de octubre de 2020

Mons. Aguer: Valor del Rosario en la vida cristiana

  • 8 de octubre, 2013
  • La Plata (Buenos Aires) (AICA)
En el fin de semana en que cientos de miles de jóvenes peregrinaban al santuario de Luján, el arzobispo de La Plata, Mons. Héctor Aguer, dedicó su reflexión semanal en el programa "Claves para un Mundo Mejor", por América TV, a hablar sobre el Rosario. Recordó que el 7 de octubre es la fiesta de Nuestra Señora del Rosario por eso el mes de octubre es considerado, tradicionalmente, el mes del Rosario, una plegaria calificada por los Papas como "evangélica", porque las oraciones que se rezan en el Rosario están inspiradas en el Evangelio, sacadas del Evangelio. Son el padrenuestro, que nos enseñó Jesús, y el avemaría. Pero también porque el Rosario contiene la meditación, la contemplación de escenas evangélicas, que son los misterios de la vida de Jesús".
En el fin de semana en que cientos de miles de jóvenes peregrinaban al santuario nacional de Luján, el arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, dedicó su reflexión televisiva semanal en el programa "Claves para un Mundo Mejor", por América TV, a destacar que el mes de octubre es el Mes del Rosario y explicó los dos aspectos de esta oración: personal y comunitaria, que muestran el carácter eclesial del Rosario.

Recordó que el 7 de octubre es la fiesta de Nuestra Señora del Rosario por eso "el mes de octubre ha sido considerado, tradicionalmente en la Iglesia, como el mes del Rosario".

"Por eso deseo hablarles de esta plegaria que ha sido calificada por los Papas como plegaria evangélica", porque "las oraciones que se rezan en el Rosario están inspiradas en el Evangelio, sacadas del Evangelio. Son el Padrenuestro, que nos enseñó Jesús, y el Avemaría. Pero también porque el Rosario contiene la meditación, la contemplación de escenas evangélicas, que son los misterios de la vida de Jesús".

Consideró que es bueno, en este mes, repasar "las características del Rosario y cuál es su valor en la vida cristiana".

"En primer lugar -dijo- se trata de una oración vocal, una oración de alabanza y de súplica. Pero oración vocal no quiere decir mecánica repetición de fórmulas. Es decir hablar, hablar, hablar mientras la cabeza va por cualquier lado. Es una oración vocal de alabanza y de súplica que se refiere a algo más profundo, más interior, que es lo que podríamos llamar el alma del Rosario".

El alma del Rosario, explicó, "es la contemplación de los misterios. Porque el Rosario es también una oración contemplativa. Podemos decir que en el Rosario, en unión con María, meditamos los principales misterios de la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesús".

Luego destacó que tradicionalmente hay tres series de misterios en el Rosario: los gozosos que se refieren a la encarnación, nacimiento e infancia de Jesús; los dolorosos que constituyen el primer panel de la Pascua del Señor, la Pasión y el sacrificio de la Cruz; y los gloriosos que celebran el triunfo del Señor y de su Madre porque culminan en la Asunción y la Coronación de María como efecto de esa Pascua gloriosa de Jesús. Nos abren a la esperanza del cielo".

Luego explicó que "hace unos años se añadió una cuarta serie: los misterios luminosos. Y es interesante esto porque los misterios luminosos vienen a completar el panorama evangélico del Rosario. Son el Bautismo de Jesús en el Jordán; las Bodas de Caná, con la intervención fundamental de María (el cambio del agua en vino, que es una imagen eucarística); la predicación o Anuncio del Reino de Dios con Jesús llamando a la conversión; la Transfiguración en el Tabor y por último la Institución de la Eucaristía".

El arzobispo platense consideró "interesante advertir que el Rosario abarca todo este panorama, exterior e interior, de la oración cristiana. Es una oración, en cierto modo, íntima, personalísima. Uno la puede rezar en secreto, podríamos decir; pero es también una oración comunitaria, una oración para rezar en familia, por ejemplo. Recuerdo un viejo slogan que decía "la familia que reza unida permanece unida" y se usaba ese dicho en la transmisión radial del Rosario. Vale para una comunidad también; si reza unida permanece unida".

"Esos dos aspectos, el íntimamente personal y el comunitario muestran el carácter propiamente eclesial de esta oración. Mi exhortación es hoy, tomar en mano el Rosario, especialmente en este mes de octubre y pedirle a la Santísima Virgen que nos ayude a percibir sus frutos. Es también el Rosario una oración apropiada para la peregrinación. Pensemos afectuosamente en los cientos de miles de jóvenes que ahora están caminando rumbo a Luján; muchos de ellos rezarán el Rosario durante la marcha; acompañémoslos con nuestras oraciones".+

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