Martes 3 de agosto de 2021

Mensajes de monseñor Osoro y el cardenal Cañizares a sus nuevas comunidades

  • 28 de agosto, 2014
  • Madrid (España) (AICA)
En una carta a su nueva comunidad, el arzobispo electo de Madrid, monseñor Carlos Osoro, pidió a Dios que le "dé la gracia de poner mi vida al servicio de todos, sé que mi vida no es para mí, sino para ustedes. Recíbanla con mis pobrezas, pero con la seguridad de que la gastaré junto a ustedes y con ustedes para anunciar a Jesucristo y hacerle creíble" y subrayó su deseo de "ser coherente con el lema episcopal que elegí el día que me nombraron obispo: ?Por Cristo, con Él y en Él?". En tanto, el arzobispo electo de Valencia, cardenal Antonio Cañizares, escribió una carta a su futura feligresía en la que expresa: "Vuelvo a España, insertado y enraizado en Valencia, con un gran desafío que no puedo omitir y apremia: la unidad".
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En una carta a su nueva comunidad, el arzobispo electo de Madrid, monseñor Carlos Osoro, pidió a Dios que le "dé la gracia de poner mi vida al servicio de todos ustedes, sé que mi vida no es para mí, sino para ustedes. Recíbanla con mis pobrezas, pero con la seguridad de que la gastaré junto a ustedes y con ustedes para anunciar a Jesucristo y hacerle creíble" y subrayó su deseo de "ser coherente con el lema episcopal que elegí el día que me nombraron obispo: ?Por Cristo, con Él y en Él?".

"Como los primeros cristianos deseo vivir junto a ustedes la valentía apostólica que viene dada por el Espíritu Santo: anunciar a Cristo, llevar hacia delante la Iglesia, hacer perceptible la maternidad fructífera de la Iglesia será mi pasión. Quiero y deseo acercaros la Palabra de Jesús que va al corazón porque es palabra de amor, es bella, lleva amor y nos hace amar", agregó.

El prelado también dirigió un saludo especial a los sacerdotes, seminaristas, miembros de la vida consagrada, laicos y jóvenes.

Asimismo, destacó que "el mensaje del Evangelio es claro, diáfano, contundente, firme, esperanzador, realista, cambia el corazón, pues desaparecen las proporciones humanas. Descubrimos que la desproporción de Dios es más humana. Esto es lo que querría llevar para bendecir, sanar, acariciar, repartir, dar la mano, levantar, lavar los pies, hasta dejarme llagar. Con ese gesto inédito de Jesús quiero estar a su lado, ayúdenme. Es la escuela de la Eucaristía la que quiero vivir y seguir abriendo entre ustedes".

"Pongo mi vida desde este momento en manos de la Santísima Virgen María en esa advocación entrañable de Nuestra Señora de la Almudena. Le pido que me inspire mi ministerio. A Ella le pido su intercesión para que le pida a su Hijo que me regale su mirada, sus gestos, sus obras, que sea el pastor que tiene los rasgos del Buen Pastor: caridad hasta el extremo, conocimiento de las personas que se me encargan, solicitud por todos, lleno de amor misericordioso, disponible, cercano, en búsqueda de todos sin excepción, al lado de los pobres siempre, con la bondad del Buen Pastor", concluyó.

Las preocupaciones y compromisos del cardenal Cañizares
El arzobispo electo de Valencia, cardenal Antonio Cañizares, escribió una carta a su futura comunidad en la que expresa: "Vuelvo a España, insertado y enraizado en Valencia, con un gran desafío que no puedo omitir y apremia: la unidad".

"Unidad en la Iglesia, como una piña, para evangelizar y así recobrar el vigor de una fe vivida", pero también unidad "en un proyecto común" en el que todos estén incluidos.

El purpurado sostiene que "es un desafío para España y también de la Iglesia que en ella peregrina".

"Vuelvo a Valencia, vuelvo a España y llevo conmigo una gran preocupación: España misma", agrega y expresa su compromiso de ponerse "al servicio de la cosa pública, del bien común en Valencia y en España, que se enfrentan ahora a tan importantes y decisivos problemas, afectadas ambas todavía por una severa crisis económica, a la que subyace una profunda crisis moral y humana, que urge superar".

"No vengo a una tierra desconocida: es mi tierra, Valencia; conozco sus pueblos, ciudades, aldeas y comarcas, conozco a sus gentes, para mí tan cercanas y entrañables, conozco sus costumbres, su historia, su cultura, con las que me identifico, me es familiar su dulce y propia lengua valenciana aunque por ahora no la hable, pero que espero me enseñéis vosotros a hablarla bien y pronto", añade.

En referencia a su predecesor, monseñor Osoro, pide que "Dios le pague todo como sólo él sabe hacerlo, que le ayude en su ministerio y que proteja y bendiga copiosamente a su nueva y querida diócesis madrileña".+