Viernes 9 de diciembre de 2022

Los italianos honraron en Asís a los que murieron durante la pandemia

  • 4 de octubre, 2022
  • Asis (Italia) (AICA)
En el día del patrono de Italia, el presidente de la CEI y el presidente Segio Mattarella encendieron una lámpara votiva y depositaron la lista de los difuntos frente a la tumba del santo en Asís.
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En Asís, los italianos honraron a los que murieron durante la pandemia de coronavirus. La iniciativa de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI) y de los franciscanos de Asís tuvo como objetivo consolar el luto de los familiares y amigos de las víctimas. Desde el comienzo de la pandemia, más de 175.000 personas han muerto en Italia a causa o como resultado de la infección por Covid-19.

El presidente de la CEI, cardenal cardenal Matteo Zuppi, presidió una misa solemne esta mañana en la iglesia superior de la basílica papal del Santo, en presencia del presidente de la República, Sergio Mattarella. 

Con el cardenal, concelebraron el obispo de la diócesis de Umbría, monseñor Domenico Sorrentino, los ministros generales y provinciales de las Familias Franciscanas con la asistencia del cardenal Agostino Vallini, legado papal para las basílicas de Asís. 

San Francisco es "nuestro patrono y es una alegría particular, en este tiempo tan marcado por tanto sufrimiento y preocupación – dijo el cardenal Zuppi en la homilía- encontrarnos aquí con todas las Iglesias que están en Italia y con el presidente de nuestro país, que representa a todos los italianos, a quienes agradezco sinceramente su presencia y su servicio, llenos de sabiduría y pasión convencida por defender los ideales constitutivos de nuestro país”, expresó el purpurado.

El presidente del episcopado italiano explicó que San Francisco es como un amante de Jesús que quiere “simplemente poner en práctica el Evangelio”, y nos hace descubrir “la fraternidad que genera”, orientándonos hacia la paz, el bien y el amor por todas las criaturas y creados”. 

“En un contexto de miedo y violencia, explicó el cardenal Zuppi, san Francisco "proyecta un mundo fraterno, desarmado, donde todos tienen cabida, empezando por los más pobres y frágiles" y hoy "nos ayuda a mirar las dificultades con fuerza de amor". Dirigiendo su pensamiento sobre lo vivido durante la pandemia, el presidente de los obispos italianos explicó que hoy recordaremos a algunos de los que murieron y pondremos sus nombres junto a la lámpara de san Francisco, “sabiendo cuánta amargura y desesperación generaba no poder estar cerca de ellos en la última parte de la vida”.

Pero incluso en aquella "noche terrible" no faltaron las luces, "reflejo de un amor mayor", subrayó el cardenal Zuppi. “Eran las luces que encendía el personal sanitario con los grandes pequeños gestos de humanidad: lágrimas consoladoras, dar la mano, dar seguridad, incluso una caricia o una mirada. Muchos incluso a costa de sus propias vidas".

"Pero, prosiguió el purpurado, además de recordar y agradecer, hoy también estamos aquí para hacer elecciones porque no queremos olvidar rápidamente 'las lecciones de la historia'", porque, citando a los hermanos todos, “un dolor tan grande no sirve de nada”, y juntos “dar un salto hacia una nueva forma de vivir y descubrir de una vez por todas que nos necesitamos y estamos en deuda unos con otros, para que la humanidad renazca con todos los rostros, todos las manos y todas las voces, más allá de las fronteras que hemos creado”.

Siguiendo el ejemplo de San Francisco, podemos transformar el sufrimiento en amor, dice el cardenal, lo amargo en dulzura. “¡Ayudar a los demás nos hace encontrarnos a nosotros mismos!”. El amor "nos libera del pesado e insoportable yugo del individualismo". 

Al final de la celebración eucarística, el presidente Mattarella encendió la lámpara votiva tradicional de los Municipios de Italia ofrecida a San Francisco y es el jefe del Estado italiano quien toma la palabra, tras el saludo del ministro general de la Orden de Frailes Menores Conventuales, fray Carlos Alberto Trovarelli, para dar un mensaje a Italia: 

"No nos rendimos a la lógica de la guerra, que consume la razón y la vida de las personas y empuja hacia un crecimiento intolerable de muertes y devastación, empobreciendo al mundo y amenazando con llevarlo a la destrucción” y añadió: “San Francisco es una de las antiguas raíces de nuestra identidad. La fuerza profética de sus elecciones de vida ha exaltado valores que sentimos vivos para el futuro de Italia, Europa, el Mediterráneo, el mundo. La paz, ante todo".

Con respecto a la pandemia, el presidente italiano afirmó que "no está definitivamente derrotada" y que aún se necesitará "inteligencia colectiva y sentido de la responsabilidad" por parte de todos. "Piense en la valiosa contribución de la ciencia, la organización de salud y su personal y los muchos conciudadanos que ya no están y sus familias. El Covid nos obligó a repensar lo esencial y lo superfluo. Nos hizo sentir de primera mano cuánto nos necesitamos. Incluso a nivel internacional”.+