Jueves 2 de diciembre de 2021

Los arzobispos ya no recibirán el palio en Roma, sino en sus diócesis

  • 29 de enero, 2015
  • Ciudad del Vaticano
La ceremonia de entrega del palio arzobispal a los nuevos metropolitanos ya no será en Roma. El Papa no impondrá el palio, sino que los metropolitanos lo recibirán en privado y después será el nuncio apostólico del respectivo país quien se encargue de la investidura en la diócesis de origen. La novedad se desprende de una carta firmada por el Maestro de Ceremonias Pontificias, monseñor Guido Marini, del 12 de enero de 2015.
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El papa Francisco habría introducido una modificación en la ceremonia de entrega del palio arzobispal a los nuevos metropolitanos fijando que ya no será el Obispo de Roma quien imponga el palio, sino que los metropolitanos lo recibirán en privado y después será el nuncio apostólico del respectivo país quien se encargue de la investidura en la diócesis de origen.

Para resaltar la sinodalidad: en la ceremonia deben participar todos los obispos de las diócesis "sufragáneas", que dependen de alguna manera de la sede metropolitana del titular del palio.

La novedad, señala una nota de Vatican Insider, se desprende de una carta, firmada por el Maestro de Ceremonias Pontificias, monseñor Guido Marini, del 12 de enero de 2015, enviada a todas las nunciaturas y cuyo contenido fue revelado por el vaticanista Gerard O?Connell.

Hasta ahora el palio era impuesto a los nuevos arzobispos metropolitanos nombrados durante el año anterior en la misa celebrada por el Pontífice en San Pedro, el 29 de junio, fiesta de los santos Pedro y Pablo.

La regla tenía algunas excepciones: en el caso de que el arzobispo no pudiera por alguna razón viajar a Roma, el nuncio u otro obispo delegado le imponía el palio. En otros casos particulares, el Papa en persona lo imponía en privado, incluso fuera de la ceremonia de junio.

"El Papa dispuso que el palio bendecido en la misa de los santos Pedro y Pablo -escribe monseñor Marini en la carta a las nunciaturas- sea impuesto a los arzobispos metropolitanos en sus residencias diocesanas por un representante". Sigue en vigor lo que establece el párrafo 1 del canon 437 del Código de Derecho Canónico, es decir que no se trata de una investidura automática, sino que cada uno de los nuevos metropolitanos debe pedirlo a Roma.

El nuevo procedimiento prevé que al final de la misa de los santos Pedro y Pablo, el 29 de junio, los nuevos arzobispos metropolitanos sean invitados a concelebrar con el Papa en el Vaticano; los que participen en el rito recibirán el palio "en privado, de manos del Santo Padre". Ya no existe, pues, la imposición oficial durante el rito, en el que desfilaban delante del Pontífice los nuevos metropolitanos para irse arrodillando y recibir el palio uno a uno. El verdadero rito de la imposición del palio se llevará a cabo en las respectivas iglesias locales, involucrando no solo a la comunidad diocesana metropolitana, sino también a las comunidades sufragáneas, sobre las cuales el nuevo metropolitano ejerce algunas funciones limitadas de vigilancia.

La carta de monseñor Marini indica que deberá ser el nuncio apostólico, en calidad de representante del Papa, quien presida el rito: "El Santo Padre -se lee en el documento- le confiere a usted el mandato apostólico" de imponer el palio, en una celebración "con la participación de los obispos de las diócesis sufragáneas".

El cambio de la imposición a las sedes locales del antiguo símbolo (que, como paramento episcopal, data del siglo IV, por lo que es más antiguo que la mitra y el báculo pastoral) servirá para "favorecer la participación de la Iglesia local en este momento importante para su vida y su historia".

¿Qué es el palio?
El palio es una banda de lana de unos seis centímetros de ancho, de forma circular, que se coloca sobre los hombros de un arzobispo.

Cuenta además con dos tiras de lana del mismo grosor por 36 centímetros de largo que cuelgan una sobre el pecho y la otra sobre la espalda, ambas tiras tienen una placa de plomo forrada con seda negra.

Este elemento está adornado con seis cruces bordadas en seda negra, que recuerdan las diócesis suburbicarias de Roma de las cuales el Papa es el arzobispo metropolitano: Ostia, Albano, Frascati, Palestrina, Porto y Santa Rufina, Sabina y Poggio Mirteto, y Velletri.

La lana con la que se confeccionan los palios es tomada de dos ovejas de pocos meses de nacidas que se crían en el monasterio de Tre Fontane, lugar donde fue martirizado San Pablo. Las ovejas son llevadas el 21 de enero a las religiosas de la iglesia de Santa Inés, en Roma.

El simbolismo más fuerte es el obispo como "Buen Pastor" que lleva en hombros a la oveja.

Francisco también usa un modelo de palio igual al impuesto a los nuevos arzobispos metropolitanos, lo que representa visualmente el particular vínculo de estos últimos con la sede de Roma.+