Martes 19 de octubre de 2021

La UCA y la Defensoría del Pueblo presentaron informes sobre las villas porteñas

  • 26 de octubre, 2017
  • Buenos Aires (AICA)
El Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA) y la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires presentaron informes sobre los procesos de integración social y urbana en tres villas porteñas, en el marco de un acto en el Auditorio Monseñor Derisi que la casa de altos estudios tiene en Puerto Madero. El rector de la UCA, arzobispo Víctor Manuel Fernández, llamó a "defender los derechos sociales, mantener la conciencia de la deuda social y conseguir un auténtico desarrollo".
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El Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (ODSA-UCA) y la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires presentaron informes sobre los procesos de integración social y urbana en tres villas porteñas, en el marco de un acto en el Auditorio Monseñor Derisi que la casa de altos estudios tiene en Puerto Madero.

Las palabras de apertura estuvieron a cargo del rector de la UCA, arzobispo Víctor Manuel Fernández, quien destacó el esfuerzo conjunto de la Defensoría y el ODSA para la elaboración de los trabajos.

Además, recordó el pedido del papa Francisco por una economía "con menos finanzas y más resolución para los problemas de los sectores vulnerables", y llamó a "romper una determinada lógica, defender los derechos sociales, mantener la conciencia de la deuda social y conseguir un auténtico desarrollo".

Monseñor Fernández también destacó que "el trabajo de la Defensoría del Pueblo adquiere una relevancia enorme, porque cada acción devuelve un derecho".

En tanto, el doctor Agustín Salvia, responsable del ODSA-UCA, presentó los tres informes, referidos a:

* "Las características sociodemográficas y las condiciones de vida de la población de la Villa 31 y 31 Bis, la Villa 20 y el barrio Los Piletones.
* "La trama de las organizaciones sociales y políticas presentes en esos barrios, así como las posiciones político-sociales y las percepciones sobre los proyectos de integración socio-urbana".
* "El marco normativo y los proyectos de urbanización existentes".

El doctor Salvia afirmó que el objetivo de los informes es dar cuenta de los aspectos no siempre visibilizados de este tipo de asentamientos a la vez que construir instrumentos que apoyen la labor de la Defensoría y el Gobierno porteño.

"Hay una voluntad política de avanzar en la integración pero hay escepticismo en los vecinos y se denuncian falencias en los procesos, que muchas veces no abarcan a la totalidad de las poblaciones ni lo hacen de la mejor forma", advirtió.

Finalmente, el doctor Salvia señaló la importancia de reconocer las particularidades de cada espacio, y que las organizaciones sociales presentes en el territorio quieren ser parte del proceso y reclaman que las leyes conseguidas se pongan en práctica. "La Defensoría puede ponerle voz a las organizaciones que integran estos asentamientos", destacó.

Por su parte, el Defensor del Pueblo porteño, Alejandro Amor, afirmó que "la ausencia del Estado durante décadas generó la formación de un para-Estado, que en los últimos tiempos tiene un fuerte componente vinculado al narcotráfico".

En este sentido, recordó que "la presencia permanente del Estado tuerce el rumbo de la ausencia o de la presencia asistencial. Necesitamos un Estado que se comprometa, defina políticas, recoja las demandas y consolide la integración socio-urbana de los barrios. El gobierno porteño está llevando adelante un plan de integración que es el proceso de intervención social más importante del que tenga memoria".

Sobre el papel de la Defensoría del Pueblo, Amor sostuvo: "Debemos ser garantía de este proceso, para que los fondos tengan el destino que corresponde pero también para que se escuche a los vecinos. Los cambios generan incertidumbre, y las personas necesitan certezas".

"Los dirigentes debemos tomar los problemas para solucionarlos, no para incrementarlos. Es necesario abrir las puertas de los despachos, pero no para que entre la gente, sino para que los funcionarios salgan a donde están los problemas", añadió.

Por último, Amor consideró necesario modificar la denominación por número de los asentamientos, al subrayar: "Hay que ponerles nombre porque deben ser como cualquier otro barrio de la ciudad, con seres humanos que los habitan y tienen los mismos derechos que el resto".

El texto de los informes: http://www.uca.edu.ar/uca/common/grupo68/files/2017-Observatorio-Informes_Defensoria-CABA-24-10-VF.pdf

Informes: www.uca.edu.ar.+