Lunes 25 de octubre de 2021

La Fraternidad Monástica Abba Padre cumple 22 años

  • 23 de febrero, 2018
  • Los Cocos (Córdoba) (AICA)
El sábado 24 de febrero la Fraternidad Monásticas Abba Padre cumple 22 años de su fundación por la Madre Hilda María Magdalena Hergenreder. Es un monasterio autónomo, de derecho diocesano, que tiene como carisma específico, no solo despertar la sed por Dios, sino también de que Dios es Padre: Abba.
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El sábado 24 de febrero la Fraternidad Monásticas Abba Padre cumple 22 años de su fundación por la Madre Hilda María Magdalena Hergenreder. Así lo cuenta la fundadora:

"Mirando hacia los comienzos de mi búsqueda, volviendo el corazón a más de 30 años atrás, durante el acompañamiento espiritual con el cardenal Eduardo Pironio, descubro que siempre ha habido una constante que ha marcado fuertemente mi vida: "El rostro del Padre". Siempre fue muy elocuente la búsqueda del Padre. Y descubrí con mucha hondura que "hacia el corazón del Padre", ha querido conducirme el Espíritu desde el principio. Desde que descubrí al Padre, buscar su rostro ha sido el anhelo más profundo de mi corazón".

"Vemos en el Evangelio que Jesús orando es el Jesús de cara al Padre. Si bien toda su vida está de cara a Dios, sin embargo Jesús en oración es un hombre sediento del rostro de Dios, sediento del rostro del Padre. ¿Cuál fue la misión fundamental de Jesús? Jesús vino a revelarnos al Padre: por esto rezaba y por esto salía de su oración para encontrarse con sus hermanos.

"Esta es la misión que indignamente sentimos que hemos recibido del Espíritu: mostrarles a nuestros hermanos el rostro del Padre. Y ese rostro se nos revela fundamentalmente en la oración. Enseñarles a nuestros hermanos con toda humildad, el camino de la oración como camino de encuentro con el Padre. Creemos que este mundo, que hoy se siente huérfano está sediento más que nunca de este rostro."

Al principio de 1996 la Madre Hilda sintió la inspiración de fundar una nueva fraternidad monástica. Con la bendición de monseñor Omar Félix Colomé, entonces Obispo de Cruz del Eje, comenzó la fundación del Monasterio en Villa Betharram, de los sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús (padres bayoneses), fundados por San Miguel Garicoïts, que con generosidad y sentido de Iglesia, cedieron el lugar ubicado en la localidad de Los Cocos, en las sierras de Córdoba.

El 1º de octubre del Año Santo Jubilar 2000 la Fraternidad fue aprobada como Asociación privada de fieles; tiempo después se convirtió en Asociación pública de fieles. El 25 de marzo de 2008 la Santa Sede la erigió como Monasterio "sui iuris" (autónomo) de derecho diocesano.

Quienes son las monjas de Abba Padre
Tres cosas manifiestan plenamente el carisma dentro de la Iglesia de las monjas de Abba Padre, según ellas se definen:

"Vivimos como hijas en el Hijo, clamando ¡Abba! bajo su mirada".

"La monja del Abba Padre es una cristiana que ora en el corazón de la Iglesia y del mundo".

"El carisma de la Fraternidad Monástica Abbá Padre pertenece al misterio de Cristo que ora a su Padre y que enseña a los hombres a orar, y les revela el rostro del Padre".

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Rezan y trabajan
Como el trabajo desde los primeros tiempos de la Iglesia es presentado como una forma de colaboración del hombre con la obra de Dios, y los padres del desierto decían que el trabajo es el medio de encontrar a Dios, es el sacrificio del hombre, es la liturgia del monje, es decir su misa, su ofertorio, y apreciaban el trabajo como medio conveniente para preservar al espíritu de las distracciones, como forma de ascesis, pero también como servicio a la sociedad y fuente de ingresos para practicar la caridad, las monjas de Abba Padre viven del trabajo de sus manos, optando preferentemente por las artesanías sagradas hechas de tal modo "que sea para nuestros hermanos una manifestación de nuestro Padre Dios, despertando así la nostalgia por la belleza divina".

Las monjas trabajan de manera silenciosa, para no perder la actitud orante, repitiendo el Nombre de Jesús. Es a través del trabajo que se muestra la providencia de Dios en la fraternidad.

Realizan artesanías sagradas en yeso, cuero, íconos, estuches de cuero, rosarios, licores, dulces, cultivo de cactus y crasas, entre otras cosas. También se ocupan de las tareas propias del Monasterio, que incluyen limpieza, refacciones, cuidado de los jardines mediante el riego, corte del césped, podas, etc.

Además de que todo trabajo es una gran oración, al igual que Jesús que necesitaba estar de cara al Padre, glorificarlo, amarlo, para luego revelarlo, así también las monjas de Abba Padre se reúnen para cantarle al amor de Dios para alabanza de su gloria.

"Nuestra gran misión en la Iglesia -explican- es descubrir el rostro del Padre y darlo a conocer a los hermanos. A través de nuestra Liturgia cantada con algunos elementos del rito bizantino y de la iconografía intentamos que nuestros hermanos se sientan llamados a participar en la vida trinitaria y tengan nostalgia de la belleza divina y de la oración. Es por eso que también el punto de partida de nuestras vidas es la Palabra rumiada en la Lectio Divina, cantada en la Liturgia y hecha Carne y Sangre en la Eucaristía, la que sostiene nuestra vida monástica".

¿Qué quiere decir ABBA?
Jesús era judío y como todo judío hablaba en su lengua materna, el arameo, en la que "Abba" quiere decir papá. Es un término familiar que habla de la confianza de un hijo con su padre. Así Jesús cuando rezaba se refería a Dios llamándolo Abba.

"Nunca hubiésemos podido por nosotros mismos llamar a Dios ´Abba´ si no lo hubiese hecho Jesús. Y es gracias a Jesús que podemos entrar con el Padre en esta relación filial. Por eso decimos: "En Jesús, Abba Padre".

"Jesús pronunció muchas palabras en su lengua materna, pero la que sabemos con certeza que pronunciaba es ¡Abba! Y de esta plegaria nos hacemos hijas, ya que es Jesús quien pronuncia de nuevo -por su Espíritu- en nuestras pobres vidas la palabra que dirigía al Padre durante su vida terrena. Abrazamos en el corazón de la Iglesia y del mundo la misión de mendigar, acoger y vivir la plegaria que habita desde toda la eternidad en el corazón de Cristo: ¡Abba, Padre!"

Una Fraternidad Monástica "en salida"
"Gracias a nuestro papa Francisco se nos ha hecho familiar el término ´en salida´. Es la exhortación que él hace a todo cristiano, pero pide al consagrado que viva la realidad evangélica de ´modo profético´.

"Jesús pasaba largas horas, noches enteras con Dios, su Padre, en la montaña, rezando. Y es en la oración donde experimentamos nuestro primer ´estar en salida´. Todo monasterio quiere despertar en el hombre este sentido más profundo: el encuentro con Dios. Y nosotras como carisma específico, queremos no solo despertar la sed por Dios, sino también ´el despertar´ que Dios es Padre.

"Las puertas de nuestro monasterio están siempre abiertas porque no se sabe el día ni la hora en que pueda llegar un hermano necesitado a nuestro encuentro. Esto es nuestro ´estar en salida´, acogiendo a nuestros hermanos con el acompañamiento espiritual, rezando con quienes llegan al monasterio, con la enseñanza de la lectio divina, la catequesis iconográfica, los oratorios para niños, y los encuentros con jóvenes. Salimos de la soledad para hablar del Padre y de su Reino.

"Muchos pasan por curiosidad, otros porque estaban de vacaciones y querían conocer, otros porque lo necesitaban. Todos de una u otra forma llegan a la casa del Padre. Y quien llegó, tal vez sin ningún interés en particular se encuentra seducido e impregnado de la paternidad del Abba, y vuelven a sus casas con una renovada esperanza en el andar de cada día".

Las monjas de Abba Padre tienen dos grandes momentos de oración en el año para Navidad y Pentecostés, donde invitan a todos los que quieran encontrarse con Jesús en la oración. A estos encuentros los llaman "carpas de oración".

Como monjas rezan juntas la oración de la mañana: Laudes, y la oración de la tarde: Vísperas. En ellas reciben a quien desee participar. Junto con ellos piden, agradecen, alaban, interceden a Dios por el mundo entero, asumiendo la voz de los que no pueden y de los que no creen.

Así los monasterios, queriendo reflejar la vida de Cristo, han pasado siglos y siglos orando, irradiando, trabajando y siendo faros para todo hombre desde un lugar concreto y "despertando al mundo el sentido más profundo de la existencia".

Por qué necesitan ayuda
"Como monjas -expresan-, nos sostenemos económicamente con nuestro trabajo, que consiste en la venta de artesanías sagradas, de tejidos, de un cultivo de cactus, entre otras cosas; además tenemos una huerta para consumo de la comunidad. No tenemos un ingreso fijo por mes, este varía de acuerdo a las ventas, por eso es tan importante para nosotras recibir ayuda económica para llevar adelante esta obra que quiere ser totalmente de Dios. Desde ya agradecemos el pequeño ´granito de arena´ que puedan darnos, para nosotras es mucho y lo pagamos con nuestra oración y vida entregada bajo la mirada del Padre.

Fraternidad Monástica Abba Padre. Número: 3161154584; CBU: 01103166-40031611545844; Caja de ahorro especial del Banco de la Nación Argentina, Sucursal La Cumbre. (2143) CUIT:30-70784313-2.+


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