Lunes 10 de mayo de 2021

Inauguran una capilla de adoración permanente en Chascomús

  • 5 de abril, 2019
  • Chascomús (Buenos Aires)
El obispo de Chascomús, monseñor Carlos Humberto Malfa, bendecirá este viernes 5 de abril la nueva capilla de adoración eucarística permanente, en la catedral Nuestra Señora de la Merced. Se trata de la quinta capilla de adoración de la diócesis.
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Con una ceremonia presidida por el obispo de Chascomús, monseñor Carlos Humberto Malfa, el viernes 5 de abril será bendecida e inaugurada la capilla de Adoración Eucarística permanente en la catedral Nuestra Señora de la Merced.

Se trata la quinta capilla de adoración que se abre en la diócesis, y se suma a las de Dolores, Santa Teresita del Partido de La Costa, Brandsen y Monte.

Con la realización previa de misiones eucarísticas, varias parroquias han construido su capilla de adoración y otras las tienen planificadas. De este modo, en la ciudad de Chascomús, las comunidades parroquiales se han unido para concretar este proyecto añorado desde hace años.

La capilla de adoración permanente será un espacio privilegiado de encuentro con Aquel que vive y está vestido de infinita luz. Espacio sagrado que permitirá percibir "el sentido de la presencia constante de Jesús en medio de nosotros y con nosotros, una presencia concreta, cercana, entre las casas de los vecinos, como ´Corazón palpitante´ de la ciudad".



En la diócesis de Chascomús se está llevando adelante un proceso integral de nueva evangelización que pone en estado permanente de misión a las comunidades parroquiales y educativas. En sintonía con este plan pastoral, desde hace un tiempo viene creciendo en toda la Diócesis un dinamismo a favor de la adoración perpetua, impulsado por el obispo y los sacerdotes, que ha despertado en los fieles laicos, especialmente en jóvenes y niños, el entusiasmo de la fe por la experiencia de la presencia viva de Jesús en medio de su pueblo.

Monseñor Malfa ha manifestado a su diócesis que: "Por ser la Eucaristía esencialmente misionera, la adoración eucarística produce en quien es dócil a la acción del Espíritu una transformación que hace salir de sí mismo para ir al encuentro de aquellos necesitados de salvación, consuelo, y fortaleza".

En este sentido, el obispo se manifiesta profundamente convencido de que "al encender en el corazón del adorador el ardor evangelizador, la adoración perpetua será la fuerza misionera que haga de nuestra diócesis cada vez más una Iglesia en salida a las periferias geográficas y existenciales de nuestro tiempo, en comunión con las palabras y gestos del Santo Padre Francisco".+