Sábado 20 de julio de 2024

Testimonio de un corazonista: 'Diariamente elijo a Jesús, porque Él me elige a mí'

  • 22 de septiembre, 2023
  • Venado Tuerto (Santa Fe) (AICA)
Alumnos del Colegio Sagrado Corazón de Jesús, ubicado en Venado Tuerto, entrevistaron al hermano Roberto de Luca para conocer las raíces de su vocación religiosa.
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La vocación de hermano religioso era rara y sigue siéndolo, ya que más se conoce la de sacerdote. Por eso, los alumnos de tercer año Economía del Colegio Sagrado Corazón de Jesús, ubicado en la ciudad de Venado Tuerto, decidieron entrevistar a uno de los hermanos de la congregación del Sagrado Corazón, Roberto F. de Luca, con el objetivo de dar a conocer su historia de vida.

Fue en el marco de una “semana vocacional”, en la que De Luca descubrió en su momento su vocación, movido por el ejemplo de un hermano que le daba clases, que se llamaba Anselmo. “Para nosotros, era un ídolo: jugaba bien al fútbol, al truco, era muy dado con los alumnos de todos los cursos, y también muy exigente en clase. Era el líder de los jóvenes. Pensé ‘mirá qué lindo ser como él’”, recuerda.

En ese sentido, señala: “Yo tengo la profesión de maestro, pero la vocación de hermano. Considero que no podría ser hermano sin ser maestro como soy; y no podría haber sido el maestro que fui sin ser hermano como soy. Es una unidad. El tema de la vocación es para servir, ayudar. Y eso traté de hacer siempre”.

“Si no ingresaba a la congregación, mi vida hubiera sido un desastre. Las oportunidades que he tenido como hermano a mí me satisfacen, y lo veo como un regalo de Dios”, destaca el Hermano Roberto, que se unió a la congregación en 1959.

Sobre la congregación, describe que “esa unidad y fraternidad entre nosotros la da Jesús, que es centro de la comunidad. Pero no se crean que somos todos santitos… Nos cuesta mucho. Nos cuesta mucho ser buenos compañeros, buenos hermanos, aceptar los defectos del otro, que el otro acepte los tuyos. Si tenés a Jesús, que es tu motor y referente, la cosa se va acomodando, pero hay que tenerlo y hacerlo presente permanentemente”.

Ante la posibilidad de abandonar la vocación, indica que “siempre me propuse seguir, con la ayuda de Dios, pero mi decisión no fue de un momento, es una respuesta permanente”.

“Mi motivación es Dios, el palenque que tengo yo es Dios. Es una cuestión diaria, es como el matrimonio. Diariamente elijo a Jesús, porque Él me elije a mí, yo le digo que sí. Me mantengo atento a lo que Dios me pida y a lo que yo pueda responder”, concluye.

Los Hermanos del Sagrado Corazón son personas que han descubierto la centralidad de Cristo en sus vidas y por eso se han consagrado a Él. Hacen voto de castidad, de pobreza y de obediencia para buscar juntos la voluntad de Dios y estar disponibles para los hermanos.+