Viernes 22 de octubre de 2021

Haití: Los obispos denuncian una violencia incontrolable

  • 2 de septiembre, 2020
  • Puerto Príncipe (Haití) (AICA)
"Un atentado a la vida, a la justicia y a la paz", denuncian los obispos haitianos ante los últimos episodios de violencia.
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La Conferencia Episcopal de Haití hizo pública una declaración en la que estigmatizan la “inseguridad endémica, la violencia de las bandas armadas que afligen al país, sembrando muerte, duelo, aflicción, desolación y miedo en las familias”. “Estas situaciones -advierten los prelado - llevan a Haití directo al abismo”.

“Nosotros, los obispos católicos de Haití, condenamos enérgicamente el asesinato del Maestro Monferrier Dorval, presidente del Colegio de Abogados de Port-au-Prince, así como todos estos últimos asesinatos a balazos perpetrados en el país”, se lee en la declaración episcopal.

“Aprovechamos -añaden los obispos- esta oportunidad para ofrecer Nuestro más sentido pésame a la familia de la víctima y al Colegio de Abogados de Puerto Príncipe. Lamentablemente, esta realidad se ha convertido en la vida cotidiana de la población que ahora vive en estado de shock, con trauma, rabia, indignación, revuelta y preocupación”. 

“Son un ataque extremo y grave a la vida, que así se banaliza, pero también un ataque a la justicia, al derecho, a la paz, a la convivencia social, a la convivencia para la construcción de una sociedad justa, fraterna, armoniosa y pacífica” . 

El documento luego se dirige a las autoridades: “¿Por qué las autoridades y la policía permanecen indiferentes, con los brazos cruzados, sin hacer nada? ¿Por qué se ha entregado el país a bandidos y asesinos? Ya no podemos seguir adelante”, advierten. 

Los obispos haitianos destacan que “la población pacífica y civil está cansada. La gente se cansó de la retórica vacía, las falsas promesas y las indagaciones infructuosas. Hay que actuar de inmediato con acciones concretas y contundentes para erradicar definitivamente la inseguridad y la impunidad que aumentan la miseria y la desesperación. Decimos junto a la población: ¿Cuándo es ¡demasiado es demasiado!”

Por tanto, los obispos piden una “acción inmediata”, temiendo que, si no se retoman con prontitud, “será demasiado tarde”. “El país se hunde en la oscuridad del estancamiento económico, el sufrimiento y la desesperación. Es absolutamente necesario que haya una acción nacional, por parte de todas las fuerzas morales y espirituales del país, de lo contrario se hundirá en el abismo para siempre. Y todos seremos perdedores, gobernantes y gobernados”, concluye el texto de los obispos.

Entre enero y junio, unas 243 personas fueron víctimas de la violencia armada solo en la capital de Haití, según un informe de la Comisión de Justicia y Paz de los Obispos de Haití. El jueves pasado un empresario fue asesinado a tiros en su automóvil en la capital al mediodía, sin que los perpetradores fueran identificados ni detenidos. A fines de junio y principios de julio, dos manifestaciones pacíficas organizadas en Puerto Príncipe para denunciar este clima de inseguridad fueron objeto de represión policial.

Parte de los últimos episodios de violencia se deben a los enfrentamientos entre bandas armadas en la zona de la capital Bel Air, que obligaron a sus habitantes a huir de sus hogares para refugiarse en los Campos de Marte, la plaza principal de Haití. 

El último fin de semana las bandas prendieron fuego a varias casas y las víctimas perdieron la vida en el fuego cruzado. Una marea humana inundó las inmediaciones del Palacio Nacional y pidió ayuda a la policía. Según los medios, al menos 20 personas murieron en lo que sería una nueva masacre en un barrio desfavorecido de Puerto Príncipe. +