Viernes 12 de agosto de 2022

Francisco en Santa Marta: "No vivamos como los que temen dejarse amar"

  • 5 de octubre, 2018
  • Ciudad del Vaticano
Esta mañana, en la capilla de la casa de Santa Marta, el papa Francisco celebró la Eucaristía y alertó a los presentes a no vivir el cristianismo "como un hábito social", como los que "temen dejarse amar", o los que una vez terminada la misa, "dejan a Jesús en la Iglesia". "Ay de nosotros, si expulsamos a Jesús de nuestro corazón: somos cristianos, pero vivimos como paganos", sentenció.
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El papa Francisco, en la misa matutina en la capilla de la casa de Santa Marta, invitó a reflexionar sobre la hipocresía de los justos, que viven el cristianismo "como un hábito social" y no llevan a Jesús en su vida cotidiana, sino que lo expulsan de su corazón.

El pontífice, al comentar el Evangelio de San Lucas y el reproche de Jesús a la gente de Betsaida, Corazín y Cafarnaúm, alertó a los presentes a no vivir el cristianismo "como un hábito social", como los que "temen dejarse amar", o los que una vez terminada la misa, "dejan a Jesús en la Iglesia". "Ay de nosotros, así expulsamos a Jesús de nuestro corazón: somos cristianos, pero vivimos como paganos", sentenció.

Invitó a realizar un examen de conciencia, y a ponerse en el lugar de los habitantes de las ciudades del Evangelio, los que "hemos nacido en una sociedad cristiana, educados en la fe, conocimos a Jesucristo, conocimos la salvación. Y con mucha facilidad nos olvidamos de Jesús", mencionó el papa Bergoglio.

"Oímos noticias de otra gente que apenas escucha el anuncio de Jesús, se convierte y lo sigue". Pero nosotros estamos "habituados". "Y este hábito nos hace mal", indicó el Papa, "porque reducimos el Evangelio a un hecho social, sociológico, y no a una relación personal con Jesús. Jesús me habla a mí, te habla a ti, habla a cada uno de nosotros. ¿Cómo es que aquellos paganos que, apenas escuchan la predicación de Jesús, van con él, y yo que he nacido aquí, en una sociedad cristiana, me acostumbro, y el cristianismo es como si fuera un hábito social, un vestido que me pongo y que después dejo? Y Jesús llora, sobre cada uno de nosotros, cuando vivimos el cristianismo formalmente, y no realmente", completó.

Observó aquí una actitud "hipócrita": "La hipocresía de los justos es el miedo al amor de Jesús, el miedo a dejarse amar. Y en realidad, cuando nosotros hacemos esto, tratamos de gestionar nosotros la relación con Jesús. ?Sí, yo voy a misa, pero tú detente en la Iglesia que yo después voy a casa?".

"Jesús permanece en la Iglesia con amargura, o en el crucifijo, o en la estampita", comentó el Pontífice. "Cuando se vive esta hipocresía cristiana, lo que nosotros hacemos es echar a Jesús de nuestro corazón. Hacemos de cuenta que lo tenemos, pero lo hemos expulsado. ?Somos cristianos, orgullosos de ser cristianos?, pero vivimos como paganos", sostuvo Francisco.

Al concluir, invitó a los presentes a rezar: "Señor, tú me has dado tanto. Mi corazón es tan duro que no te deja entrar. He pecado de ingratitud, soy un ingrato, soy una ingrata". Y le pidió al Espíritu Santo, "que nos abra de par en par las puertas del corazón, a fin de que Jesús pueda entrar, escuchemos su mensaje de salvación y demos gracias por tantas cosas buenas que ha hecho por cada uno de nosotros".+