Jueves 1 de diciembre de 2022

Francisco anima a los jóvenes a no dejar de soñar con un mundo mejor

  • 30 de septiembre, 2022
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
En un mensaje a los participantes en el "Pacto Educativo Mundial Ursulino", el Papa exhorta a hacer surgir la belleza, reflejo de la belleza divina que no teme ensuciarse las manos.
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El papa Francisco dirigió un mensaje a los jóvenes participantes del "Pacto Educativo Global Ursulino", a quienes animó a soñar siempre con un mundo mejor y a construirlo cada día "con valor y paciencia".

El pontífice les ofrece dos indicaciones. En su recuerdo como alumno y luego como enseñante, el Papa se detiene en el ser y en el hacer, tomando como ejemplo a Úrsula, una joven de gran belleza que inspiró a muchos jóvenes como Ángela Merici, fundadora de las Ursulinas.

"Lo primero que quiero decirles, queridos jóvenes, es lo siguiente: ¡Hagan emerger su belleza! No la que se ajusta a las modas del mundo, sino la verdadera", expresó.

Francisco invita a hacer "un pacto global de la belleza" que implica trabajar en la educación y que, recuerda, "no es eficaz si no sabe crear poetas". La belleza no es del tipo narcisista y ensimismado, sino "un reflejo de la belleza divina", una forma privilegiada de llegar a Dios.

La belleza que se persigue, sin embargo, "no tiene miedo de ensuciarse, de desfigurarse para ser fiel al amor del que está hecha". De ahí la invitación a no quedarse como "bellas durmientes en el bosque" sino a actuar, saliendo de uno mismo.

"Les deseo -escribe el Papa- una sana inquietud en sus deseos e intenciones, esa inquietud que siempre les empuja a caminar, a no sentirse nunca 'arribados'". No se trata de ser Peter Pan ni jóvenes hikikomori que tienen miedo de enfrentarse al mundo, sino de ser "abiertos y valientes" que no huyen de la responsabilidad.

"Si los jóvenes no cambian el mundo, ¿quién lo hará? Me dirán: sí, pero ¿cómo? Defendiendo la belleza herida de tantos excluidos del mundo; estando abiertos a acoger a los demás, especialmente a los más vulnerables y marginados; mirando al otro que es diferente de mí no como una amenaza sino como una riqueza. Y también defendiendo la belleza herida de la creación, protegiendo los recursos de nuestra casa común, adoptando estilos de vida más sobrios y respetuosos con el medio ambiente".

Francisco remite al mensaje de los jóvenes reunidos en Praga en la "Conferencia de la Juventud de la UE" en julio de este año, invitándoles a mirar a Lisboa para la JMJ de Lisboa, "que promete ser un gran signo de esperanza y belleza para todos los jóvenes del mundo".+