Jueves 1 de diciembre de 2022

"Estamos muriendo", dice el sacerdote que escribió al Papa desde Irak

  • 5 de septiembre, 2014
  • Erbil (Irak)
"Estamos en una gran dificultad. En realidad estamos muriendo aquí, en un sitio donde hay 70.000 cristianos refugiados", expresó el padre Benham Benoka, un sacerdote sirio-católico que se encuentra en Ankawa, el barrio cristiano de Erbil, Irak. Es allí donde, junto a otros sacerdotes y religiosas, atienden a unos 70.000 cristianos desplazados. El padre Benoka escribió recientemente al papa Francisco, narrándole la trágica situación que enfrentan cientos de miles de cristianos en la región y el Santo Padre lo llamó por teléfono para hacerle llegar su paternal y constante cercanía y sus oraciones por la gracia de la perseverancia en la fe, al tiempo que le impartió la bendición apostólica.
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"Estamos en una gran dificultad. En realidad estamos muriendo aquí, en un sitio donde hay 70.000 cristianos refugiados", expresó el padre Benham Benoka, un sacerdote sirio-católico que se encuentra en Ankawa, el barrio cristiano de Erbil, Irak. Es allí donde, junto a otros sacerdotes y religiosas, atienden a unos 70.000 cristianos desplazados.

En un video difundido por Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN), el padre Benoka indicó que los cristianos refugiados provienen de diversas zonas tomadas por los yihadistas del Estado Islámico (ISIS), como Qaraqosh y Mosul. "Están refugiados aquí bajo el sol con temperaturas de 45 grados a la sombra", relató.

El sacerdote indicó que en el campamento tuvieron que instalar una tienda de campaña para atender los muchos casos de epidemias que llegan. "No sé de otros campos" de refugiados, pero "creemos que este está mejor que otros", señaló.

Asimismo, relató que "todos los voluntarios que tenemos aquí son curas de la diócesis de Mosul y curas de Erbil, Ankawa", así como religiosas. "Una oración es muy importante para nosotros para poder hacer un servicio para toda la gente que está en dificultad. Nosotros aquí somos como la Cruz Roja. Estamos muriendo", expresó.


La llamada de Francisco
El padre Benoka escribió recientemente al papa Francisco, narrándole la trágica situación que enfrentan cientos de miles de cristianos en la región y el Santo Padre lo llamó por teléfono para hacerle llegar su paternal y constante cercanía y sus oraciones por la gracia de la perseverancia en la fe, al tiempo que le impartió la bendición apostólica.

"Leí tu carta", le dijo el Papa, contó el padre Benoka y me dijo que lamentaba mucho todo lo que estaba sucediéndonos y ?debes saber que estoy contigo en oración siempre. Nunca me olvido de ti".

Francisco le pidió que cuente a todos que el Papa te llamó. Nunca me olvido de ti y nunca te dejaré".

Al recibir la llamada del Papa, dijo el sacerdote, se sintió como "cuando eres niño y tenés un problema o una emergencia y tu mamá y papá son los primeros en venirte a la mente porque sabés que ellos te defenderán y protegerán".

"Fue así, llamar a la persona que podía ayudarte más que nadie. Pude obtener la palabra a través de él, y se sintió así, como un verdadero padre".

Cuando recibió la llamada, que duró tres minutos, el sacerdote explicó que estaba camino al banco a depositar donaciones que había recibido para ayudar con las necesidades de la clínica.

"Estaba en un taxi dirigiéndome al banco para sacar el dinero, con una temperatura de 50º grados, sin aire acondicionado, a las 11.10 de la mañana, cerca del punto más alto del calor", recordó, cuando recibió una llamada de un número desconocido.

"¿Nam?, dije. Así es como nosotros contestamos. Hubo un ?¿pronto?? en italiano al otro lado de la línea", explicó el padre Benoka, diciendo: "soy el Padre Francisco. ?¿Quién es? ¿Quién?, pregunté. No podía oír muy bien. ?¡Soy el papa Francisco!?".

"Quedé en shock por algunos segundos. Miré al conductor del taxi para ver si había algo como una cámara escondida. No parecía ser así. Entonces, pensé que podría ser un amigo jugándome una broma. Pero yo había escuchado antes esa voz cuando estaba en una audiencia con él. Era realmente el Papa. Era la misma voz".

Todos en la zona "quedaron muy felices" al escuchar sobre la conversación entre el Papa y su sacerdote, dijo el P. Benoka, indicando que "ellos estaban muy golpeados y que nosotros realmente necesitábamos esto".


La carta al Papa

La carta del padre Benoka al papa Francisco, fue publicada en su página de Facebook en árabe e italiano.

"Al Santo Padre, nuestro pastor misericordioso. Mi nombre es Behnam Benoka, sacerdote de Bartella, una pequeña ciudad cristiana cerca de Mosul. Vicerrector del seminario católico de Ankawa.

Hoy estoy en una tienda de campaña que fundé con algunos miembros del personal médico y voluntarios, para dar un alivio médico a nuestros hermanos refugiados de la persecución.

Su Santidad, la situación de su rebaño es miserable, muriendo y hambrientos, sus pequeños tenemos miedo de que no podamos continuar. Nosotros, sacerdotes y religiosos, somos pocos y tememos no poder cumplir con las necesidades físicas y mentales de nuestros niños.

Quisiera agradecerle mucho, de hecho, mucho porque usted siempre nos lleva en su corazón, poniéndonos ahí en el altar donde la Misa es celebrada para que Dios borre nuestros pecados y tenga misericordia de nosotros, y quizás aleje de nosotros esto.

Le escribo con mis lágrimas, porque aquí estamos en un valle de oscuridad en medio de una gran manada de feroces lobos.

Su Santidad, temo perder a sus pequeños, especialmente los niños, que diariamente luchan y se debilitan más. Temo que la muerte secuestrará a algunos. Envíenos sus bendiciones para tener la fuerza para seguir y quizás aún resistir. Lo ama".+