Viernes 18 de septiembre de 2020

Episcopado español califica de "mala noticia" el proyecto de regulación de la eutanasia

  • 14 de septiembre, 2020
  • Madrid (España) (AICA)
Los obispos españoles afirman que "No hay enfermos "incuidables", aunque sean "incurables"

La Conferencia Episcopal Española (CEE), difundió este lunes 14 de septiembre, Exaltación de la Santa Cruz, una nota en la que responde a la decisión del Cámara de Diputados de seguir adelante con la tramitación la Ley Orgánica de regulación de la eutanasia.

El comunicado del episcopado español, titulado “No hay enfermos ‘incuidables’, aunque sean incurables”, comienza señalando que la tramitación de la ley de eutanasia “es una mala noticia, pues la vida humana no es un bien a disposición de nadie”.

La CEE recuerda que ha reflexionado repetidas veces “sobre este grave asunto que pone en cuestión la dignidad de la vida humana”. El último texto fue publicado el pasado 1 de noviembre de 2019 bajo el título “Sembradores de esperanza. Acoger, proteger y acompañar en la etapa final de la vida humana”.

En él se examinan “los argumentos de quienes desean favorecer la eutanasia y el suicidio asistido, poniendo en evidencia su inconsistencia al partir de premisas ideológicas más que de la realidad de los enfermos en situación terminal”.

Es por ello que invitan a la comunidad cristiana a su lectura y “al resto de nuestros conciudadanos a acoger sin prejuicios las reflexiones que en este texto se proponen”.

El texto subraya que insistir en “el derecho eutanasia” es propio “de una visión individualista y reduccionista del ser humano y de una libertad desvinculada de la responsabilidad”: “Se afirma una radical autonomía individual y, al mismo tiempo, se reclama una intervención ‘compasiva’” de la sociedad a través de la medicina, originándose una incoherencia antropológica.

Por un lado, se niega la dimensión social del ser humano, “’diciendo mi vida es mía y sólo mía y me la puedo quitar’” y, por otro, “se pide que sea otro –la sociedad organizada– quien legitime la decisión o la sustituya y elimine el sufrimiento o el sinsentido, eliminando la vida”.

Responsables unos de otros
Igualmente, la nota apunta cómo la epidemia de coronavirus “nos ha hecho caer en la cuenta de que somos responsables unos de otros y ha relativizado las propuestas de autonomía individualista. La muerte en soledad de tantos enfermos y la situación de las personas mayores nos interpelan”.

Y cómo todos “hemos elogiado a la profesión médica que, desde el juramento hipocrático hasta hoy, se compromete en el cuidado y defensa de la vida humana”. La sociedad española “ha aplaudido su dedicación y ha pedido un apoyo mayor a nuestro sistema de salud para intensificar los cuidados y ‘no dejar a nadie atrás’”.

La muerte no es la salida adecuada
El suicidio, continúa, “también reclama una reflexión y prácticas sociales y sanitarias de prevención y cuidado oportuno” y la legalización de formas de suicidio asistido “no ayudará a la hora de insistir a quienes están tentados por el suicidio que la muerte no es la salida adecuada”, describe la reflexión.

“La ley, que tiene una función de propuesta general de criterios éticos, no puede proponer la muerte como solución a los problemas”, resalta.

Medicina paliativa para humanizar
Además, aclara que lo propio de la medicina es curar, pero” también cuidar, aliviar y consolar sobre todo al final de esta vida. La medicina paliativa se propone humanizar el proceso de la muerte y acompañar hasta el final”.

Por tanto, no hay enfermos “’incuidables’, aunque sean incurables”, de manera que el episcopado aboga “por una adecuada legislación de los cuidados paliativos que responda a las necesidades actuales que no están plenamente atendidas”.

La fragilidad que estamos experimentando durante este tiempo “constituye una oportunidad para reflexionar sobre el significado de la vida, el cuidado fraterno y el sentido del sufrimiento y de la muerte”, añaden.

Respeto a la dignidad humana
La sociedad “no puede pensar en la eliminación total del sufrimiento y, cuando no lo consigue, proponer salir del escenario de la vida; por el contrario, ha de acompañar, paliar y ayudar a vivir ese sufrimiento”, insisten los prelados, indicando que “no se entiende la propuesta de una ley para poner en manos de otros, especialmente de los médicos, el poder quitar la vida de los enfermos”.

Finalmente, la nota describe que el sí a la dignidad de la persona, “más aún en sus momentos de mayor indefensión y fragilidad, nos obliga a oponernos a esta esta ley que, en nombre de una presunta muerte digna, niega en su raíz la dignidad de toda vida humana”.

Mons. Argüello: "La muerte no es nunca la solución a nuestros problemas"
Por su parte el secretario general de la CEE, monseñor Luis Argüello, ha querido dejar varios mensajes afirmando que “hace unos días celebrábamos el Día Mundial de la Prevención del Suicidio. Parece algo inconsecuente que, cuando se trata de animar a personas tentadas por hacer del suicidio la salida de sus problemas, se plantee una legislación que promueva el suicidio asistido”.

"La legalización de estas formas de suicidio asistido no ayuda a estas personas que por cuestiones de enfermedad u otras situaciones se ven tentadas a buscar en el suicidio la salida. La muerte no es nunca la solución a nuestros problemas" recordó el prelado español.

Además, dice el también arzobispo de Valladolid, "una sociedad no puede pensar en la eliminación total del sufrimiento y si no lo consigue proponer salir del escenario de la vida. Al contrario, tiene que ayudar, paliar, acompañar a vivir ese sufrimiento. No se entiende una propuesta de una ley para poner en manos de otros, especialmente de los médicos, el poder de quitar la vida a los enfermos". "El sí a la dignidad de la persona, más aún en sus momentos de fragilidad nos obliga a oponernos a esta ley que, en nombre de una presunta muerte digna, niega en su raíz, la dignidad de toda vida humana" ha recordado el Secretario General.

Sobre el objetivo de la medicina el arzobispo ha afirmado que "lo propio de la medicina es aliviar, consolar, sobre todo al final de la vida. La medicina paliativa se propone humanizar el proceso de la muerte y acompañar hasta el final. No hay enfermos incuidables, aunque sean incurables".

El secretario de episcopado español aboga "por una adecuada legislación de los cuidados paliativos que responda a las necesidades actuales que no están plenamente atendidas". Además, ha subrayado que "la fragilidad que estamos experimentando durante este tiempo constituye una oportunidad para reflexionar sobre el significado de la vida, el cuidado fraterno, el sentido y el sufrimiento de la muerte".

Monseñor Luis Argüello, concluyó recordando el momento de pandemia que estamos viviendo, "en el que seguimos padeciendo la realidad de la muerte y sobre todo hemos sido impactados por lo que ha significado la muerte de tantas personas que han muerto solas. Hemos elogiado a la profesión médica que se comprometen en el cuidado de la defensa humana, y la sociedad española ha pedido un apoyo mayor a nuestro sistema de salud para intensificar los cuidados y no dejar a nadie atrás".

El arzobispo de Madrid muestra su oposición a la ley de eutanasia
El cardenal arzobispo de Madrid y vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Carlos Osoro, se ha opuesto a la ley de eutanasia del PSOE, cuya tramitación seguirá adelante en la Cámara baja después de que este jueves el Congreso rechazara las enmiendas de PP y Vox, y aseguró que supone "una traición a la vida".

"En estos momentos, decidir nosotros sobre la vida de los demás es una traición a la vida. La vida es un don precioso, necesita compañía, paz, ayuda y cuidados", ha subrayado el cardenal Carlos Osoro en una entrevista con Europa Press, al ser preguntado por la ley de eutanasia.

El cardenal Osoro confía en que "todos los humanos y todos los grupos políticos defiendan la dignidad de la persona" pero, a su juicio, "no hay que contraponer sufrimiento con la posibilidad de vivir dignamente" y hay que "morir cuando la ley natural llame a ese momento".

Otra cosa distinta, según ha dicho, es "hacer todo lo necesario para que la gente sufra menos" y ha añadido que "hoy hay medios para hacerlo", en referencia a los cuidados paliativos.

"Tenemos que ser capaces de descubrir que cada persona es única e irrepetible, que hay que cuidarla desde el inicio de la vida ya en el vientre de la madre hasta el final, cuidarla con el esmero más grande", subrayó. +