Jueves 26 de noviembre de 2020

El Papa inicia un nuevo ciclo de catequesis dedicadas a la pandemia

  • 5 de agosto, 2020
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
El pontífice reinició hoy las audiencias generales dedicadas ahora a las "cuestiones apremiantes que la pandemia ha puesto de relieve".

Las audiencias generales del Santo Padre, después de la pausa del mes de julio, iniciaron hoy -todavía desde la biblioteca del Palacio Apostólico- con un nuevo ciclo de catequesis que el pontífice dedicará especialmente a “las cuestiones apremiantes que la pandemia puso de relieve, sobre todo las enfermedades sociales a la luz del Evangelio, de las virtudes teologales y de los principios de la doctrina social de la Iglesia”.

“Reflexionar y trabajar todos juntos, como seguidores de Jesús que sana, para construir un mundo mejor, lleno de esperanza para las generaciones futuras”, fue el anhelo expresado por Francisco al inicio de su catequesis. 

“La pandemia sigue causando heridas profundas, desenmascarando nuestras vulnerabilidades. Son muchos los difuntos, muchísimos los enfermos, en todos los continentes. Muchas personas y muchas familias viven un tiempo de incertidumbre, a causa de los problemas socio-económicos, que afectan especialmente a los más pobres.”

Frente a esta crisis sanitaria, el Papa propuso “tener bien fija nuestra mirada en Jesús y con esta fe abrazar la esperanza del Reino de Dios que Jesús mismo nos da. Un Reino de sanación y de salvación que está ya presente en medio de nosotros. Un Reino de justicia y de paz que se manifiesta con obras de caridad, que a su vez aumentan la esperanza y refuerzan la fe”.

Fe, esperanza y caridad
El papa Francisco recordó que “en la tradición cristiana, fe, esperanza y caridad son mucho más que sentimientos o actitudes”. Como explica el Catecismo de la Iglesia “son virtudes infundidas en nosotros por la gracia del Espíritu Santo”, son “dones que nos sanan y que nos hacen sanadores, dones que nos abren a nuevos horizontes, también mientras navegamos en las difíciles aguas de nuestro tiempo”.

“Un nuevo encuentro con el Evangelio de la fe, de la esperanza y del amor nos invita a asumir un espíritu creativo y renovado” explicó el Papa, y reconociendo que “de esta manera, seremos capaces de transformar las raíces de nuestras enfermedades físicas, espirituales y sociales”, sanado las estructuras injustas y sus prácticas destructivas que nos separan los unos de los otros.

En el ministerio de Jesús podemos encontrar muchos ejemplos de sanación. Luego de enumerar algunos de ellos, el Papa comentó la sanación del paralítico de Cafarnaúm, leída al comienzo de la audiencia:

“Mientras Jesús está predicando en la entrada de la casa, cuatro hombres llevan a su amigo paralítico donde Jesús; y como no podían entrar, hacen un agujero en el techo y descuelgan la camilla delante de él. «Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados». Y después, como signo visible, añadió: «Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa»”.

“La acción de Jesús –dijo el Papa- es una respuesta directa a la fe de esas personas, a la esperanza que depositan en Él, al amor que demuestran tener los unos por los otros”. Jesús sana toda la totalidad de la persona: perdona los pecados, renueva la vida del paralítico y la de sus amigos. Fruto de este encuentro personal y social, se produce una sanación física y espiritual, afirmó Francisco.

El pontífice invitó a preguntarnos: ¿de qué modo podemos ayudar a sanar nuestro mundo, hoy? “Como discípulos del Señor Jesús, médico de las almas y de los cuerpos, estamos llamados a continuar «su obra de curación y de salvación» en sentido físico, social y espiritual”.

“La Iglesia, aunque administre la gracia sanadora de Cristo mediante los Sacramentos, y aunque proporcione servicios sanitarios en los rincones más remotos del planeta, no es experta en la prevención o en el cuidado de la pandemia. Y tampoco da indicaciones socio-políticas específicas. Esta es tarea de los dirigentes políticos y sociales.”

Principios fundamentales de la Doctrina Social de la Iglesia
Francisco recordó que, a lo largo de los siglos, y a la luz del Evangelio, la Iglesia ha desarrollado algunos principios fundamentales, principios que pueden ayudarnos a ir adelante, para preparar el futuro que necesitamos: la dignidad de la persona, el bien común, la opción preferencial por los pobres, la destinación universal de los bienes, la solidaridad, la subsidiariedad, el cuidado de nuestra casa común. Estos principios expresan las virtudes de la fe, de la esperanza y del amor. Al mismo tiempo, estos ayudan a los dirigentes políticos y sociales en su tarea. +