Lunes 28 de noviembre de 2022

El padre Di Paola distinguido con el premio Cruz de Sur

  • 10 de noviembre, 2017
  • Pilar (Buenos Aires)
El presbítero José María Di Paola recibió el premio Cruz de Sur que otorga la Universidad Austral a un comunicador social que, "con un desempeño profesional de calidad y con su vida personal, da testimonio de una coherencia de vida". Al agradecer la distinción, el sacerdote recordó que se cumplen 50 años desde que la Iglesia decidió que los sacerdotes vivan en las villas de emergencia y manifestó que si tuviera que volver a elegir su vocación "sería de vuelta cura".
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El presbítero José María Di Paola recibió el premio Cruz de Sur que otorga la Universidad Austral a un comunicador social que, "con un desempeño profesional de calidad y con su vida personal, da testimonio de una coherencia de vida".

Es la primera vez desde la creación del premio, en 2012, que lo recibe un sacerdote.

Los anteriores ganadores fueron los periodistas Hugo Alconada Mon, María Areces y Federico Wals, y los comunicadores institucionales Marina López Saubidet y Lucas Oromí.

Los candidatos son postulados por los alumnos, docentes y graduados de la facultad de Comunicación de esa Universidad y por un jurado integrado por cuatro anteriores ganadores. Esta vez fueron Areces, López Saubidet, Oromí y Wals.

Durante la entrega del premio en la sede Pilar de la casa de altos estudios, en el marco del acto de graduación de la XXII promoción de licenciados en Comunicación Social, se destacó que el padre Di Paola "ha dado a conocer con constancia y valentía, las voces de aquellos que, como afirma el papa Francisco, se encuentran en las periferias existenciales de nuestra sociedad, con el convencimiento de que una Argentina cuya identidad sea la pasión por la verdad y el compromiso por el bien común, necesita integrar con cariño y proyección a los sectores más vulnerables."

Al agradecer la distinción, el padre Di Paola recordó que se cumplen 50 años desde que la Iglesia decidió que los sacerdotes vivan en las villas de emergencia y manifestó que si tuviera que volver a elegir su vocación "sería de vuelta cura".

"Estoy feliz de estar viviendo en el lugar en el que la Iglesia me puso, que es la villa de emergencia, y sé que cada día es un desafío. Esto no significa que no haya sinsabores, problemas o dificultades, pero no hay nada más lindo que después de un tiempo transcurrido sentir que esa vocación que Dios inspiró, y que inspira en ustedes, se pueda ir fortaleciendo para poder vivir con alegría a pesar de las dificultades que podemos atravesar en la vida", subrayó.+