Sábado 17 de abril de 2021

El padre Cantalamessa predica sobre la paz al Papa y a la Curia Romana

  • 5 de diciembre, 2014
  • Ciudad del Vaticano
"Si se pudiera escuchar el grito más fuerte que hay en el corazón de miles de personas, se oiría, en todas las lenguas del mundo, una sola palabra: ¡paz!", afirmó el padre Raniero Cantalamessa, capuchino, al comenzar su primera predicación de Adviento al papa Francisco y a la Curia Romana. El religioso explicó que "cuando hablamos de paz", pensamos casi siempre en una paz horizontal: "entre los pueblos, entre las razas, las clases sociales, las religiones", pero precisó: "La palabra de Dios nos enseña que la paz primera y más esencial es la vertical, entre cielo y tierra, entre Dios y la humanidad".
Doná a AICA.org
"Si se pudiera escuchar el grito más fuerte que hay en el corazón de miles de personas, se oiría, en todas las lenguas del mundo, una sola palabra: ¡paz!", afirmó el padre Raniero Cantalamessa, capuchino, al comenzar su primera predicación de Adviento al papa Francisco y a la Curia Romana.

El religioso estimó que esta reflexión sobre el don de la paz "nos ayudará a escuchar con oídos nuevos el anuncio navideño: "Paz en la tierra a los hombres que ama el Señor".

En primer lugar llamó la atención sobre el anuncio fundamental sobre la Paz, palabras de san Pablo a los Romanos: "Justificados, entonces, por la fe, estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo. Por él hemos alcanzado, mediante la fe, la gracia en la que estamos afianzados, y por él nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios".

El padre Cantalamessa explicó que "cuando hablamos de paz", pensamos casi siempre en una paz horizontal: "entre los pueblos, entre las razas, las clases sociales, las religiones". Por eso precisó que "la palabra de Dios nos enseña que la paz primera y más esencial es la vertical, entre cielo y tierra, entre Dios y la humanidad". De ella dependen -indicó- todas las otras formas de paz. Y esto lo vemos en la narración misma de la creación. "Hasta que Adán y Eva están en paz con Dios, hay paz dentro de cada uno de ellos", observó.

Por este motivo, el padre Cantalamessa dedicó la primera meditación a la paz como don de Dios en Cristo Jesús. En la segunda meditación hablará de la paz como tarea en la que trabajar y en la tercera de la paz como fruto del Espíritu.+