Sábado 24 de julio de 2021

El Cevilaf alienta a seguir cuidando y haciéndose cargo de toda vida

  • 24 de diciembre, 2020
  • Buenos Aires (AICA)
"Volvemos a contemplar el pesebre de Belén, volvemos, incansablemente, a seguir cuidando la vida, haciéndonos cargo de toda vida", sostuvo el Secretariado para la Pastoral del Cuidado de la Vida.
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El Secretariado Nacional para la Pastoral del Cuidado de la Vida Naciente y la Niñez expresó que le duele que "en este tiempo de Navidad sea debatido el aborto en el Congreso Nacional".

"Nos duelen los millones de niños, niñas y adolescentes que están en la pobreza, nos duelen sus vidas y sus sueños relegados. Nos duele que no nos cuidemos lo suficiente, nuestro descuido implica mayores contagios, mayores ancianos aislados, mayores muertes", agregó en un mensaje de Navidad. 

"Pero no queremos instalarnos en el dolor. Volvemos a contemplar el pesebre de Belén, volvemos, incansablemente, a seguir cuidando la vida, haciéndonos cargo de toda vida. Y ese Niño Dios nos vuelve a sonreír, María y José nos lo vuelven a confiar", destacó, y concluyó: "Una Navidad distinta, pero siempre Navidad, porque donde hay un corazón con un poquito de esperanza, allí hay Navidad".

Texto del mensaje
Como Secretariado Nacional para la Pastoral del Cuidado de la Vida Naciente y la Niñez, recientemente constituido, perteneciente a la Comisión Episcopal de Vida, Laicos y Familia (CEVILAF) de la Conferencia Episcopal Argentina, les deseamos una bendecida Navidad 2020. 

Sabemos lo difícil que es este tiempo de pandemia, la enfermedad y la muerte de seres queridos nos han visitado, con su rostro de dolor, separación y ausencia. Nos duele que en este tiempo de Navidad sea debatido el aborto en el Congreso Nacional. Nos duelen los millones de niños, niñas y adolescentes que están en la pobreza, nos duelen sus vidas y sus sueños relegados. Nos duele que no nos cuidemos lo suficiente, nuestro descuido implica mayores contagios, mayores ancianos aislados, mayores muertes. 

Pero no queremos instalarnos en el dolor. Volvemos a contemplar el Pesebre de Belén, volvemos, incansablemente, a seguir cuidando la vida, haciéndonos cargo de toda vida. Y ese Niño Dios nos vuelve a sonreír, María y José nos lo vuelven a confiar. 

Una Navidad distinta, pero siempre Navidad, porque donde hay un corazón con un poquito de esperanza, allí hay Navidad.

¡Es nuestro deseo!

Más información: www.familiasecnacional.org.ar .+