Miércoles 10 de agosto de 2022

El arzobispado de Paraná se solidarizó con el sacerdote agredido durante una misa

  • 10 de noviembre, 2021
  • Paraná (Entre Ríos) (AICA)
Fue después de que un grupo de personas irrumpió en la capilla San Martín de Porres, del Barrio Anacleto Medina Sur, golpeó al presbítero Germán Brusa, ocasionó otros daños y amenazó a la feligresía.
Doná a AICA.org

El arzobispado de Paraná expresó su "total respaldo y solidaridad" con el presbítero Germán Brusa y con la comunidad agredida el viernes 5 de noviembre durante una misa en la capilla San Martín de Porres, del Barrio Anacleto Medina Sur de la ciudad de Paraná, donde un grupo de personas irrumpió en el templo generando un episodio de violencia que incluyó golpes al sacerdote, insultos, tentativas de daños a bienes y personas y amenazas a la feligresía.

"Es conocida y apreciada la enorme tarea solidaria y benéfica que realiza la capilla San Martín de Porres entre los miembros del barrio, acompañando y sosteniendo a personas, emprendimientos y familias que tanto lo necesitan", destacó en un comunicado.

"La agresión sufrida el fin de semana debe movernos a la reflexión sobre el respeto que merecen todas las personas, en especial en los ambientes de verdadera cercanía con quienes más sufren la difícil coyuntura socioeconómica actual, y a recordar que el mensaje evangélico rechaza el uso de la violencia como forma de convivencia entre las personas y los hermanos", agregó.

Las autoridades eclesiásticas consideraron que el episodio se desencadenó a raíz de "la recuperación por parte del arzobispado de Paraná de un inmueble de su propiedad, que había sido intrusado hacía algunos años y que era utilizado para finalidades totalmente ajenas a las de la Iglesia por parte de los ocupantes".

"Luego de haber concluido las gestiones judiciales de desalojo mediante la firma de un acuerdo homologado por la Justicia, el presbítero Germán Brusa junto con un grupo de files de la comunidad se dispusieron a celebrar la santa misa en agradecimiento, ocasión en la cual se produjeron los lamentables hechos de violencia protagonizados por personas que manifestaban tener derechos sobre la propiedad, pero que nunca ocurrieron por las vías legales correspondientes para hacerlos valer", subrayó.

Texto del comunicado
El pasado viernes 5 de noviembre, un grupo de personas irrumpió en plena celebración de la Misa en dependencias de la capilla San Martín de Porres, del Barrio Anacleto Medina Sur de la ciudad de Paraná y generó un episodio de violencia que incluyó golpes al sacerdote, P. Germán Brusa, insultos, tentativas de daños a bienes y personas y amenazas a la feligresía.

El episodio se desencadenó a raíz de la recuperación por parte del Arzobispado de Paraná de un inmueble de su propiedad, que había sido intrusado hacía algunos años y que era utilizado para finalidades totalmente ajenas a las de la Iglesia por parte de los ocupantes. Luego de haber concluido las gestiones judiciales de desalojo mediante la firma de un acuerdo homologado por la Justicia, el Padre Germán Brusa junto con un grupo de files de la comunidad se dispusieron a celebrar la Santa Misa en agradecimiento, ocasión en la cual se produjeron los lamentables hechos de violencia protagonizados por personas que manifestaban tener derechos sobre la propiedad, pero que nunca ocurrieron por las vías legales correspondientes para hacerlos valer.

Respaldo y solidaridad
Desde el arzobispado de Paraná expresamos nuestro total respaldo y solidaridad con el P. Germán Brusa y con la comunidad agredida. Es conocida y apreciada la enorme tarea solidaria y benéfica que realiza la capilla San Martín de Porres entre los miembros del barrio, acompañando y sosteniendo a personas, emprendimientos y familias que tanto lo necesitan. La agresión sufrida el fin de semana debe movernos a la reflexión sobre el respeto que merecen todas las personas, en especial en aquellos ambientes de verdadera cercanía con quienes más sufren la difícil coyuntura socioeconómica actual, y a recordar que el mensaje evangélico rechaza el uso de la violencia como forma de convivencia entre las personas y los hermanos.

La entidad lejos de desconocer el derecho a reclamar que pueden ejercer las personas, más allá de la legitimidad o no de lo que consideren justo, jamás reconocerá la utilización de formas y medios no pacíficos para ejercerlos, menos aún cuando se encuentran en funcionamiento las instituciones del Estado de Derecho y en  pleno ejercicio de la democracia.

Más información en www.arzparan.org.ar.+