Jueves 9 de diciembre de 2021

El anfitrión del Papa espera un gran empujón hacia la transparencia y la coherencia de vida

  • 10 de julio, 2015
  • Asunción (Paraguay) (AICA)
Preocupado "por la salud moral del Paraguay", el arzobispo de Asunción, monseñor Edmundo Valenzuela, se mostró esperanzado de que la visita del papa Francisco suscite "un gran empujón" hacia la transparencia y la coherencia de vida, tanto en los obispos, sacerdotes y religiosos, como también en las autoridades del país.
Doná a AICA.org
Preocupado "por la salud moral del Paraguay", el arzobispo de Asunción, monseñor Edmundo Valenzuela, se mostró esperanzado de que la visita del papa Francisco suscite "un gran empujón" hacia la transparencia y la coherencia de vida, tanto en los obispos, sacerdotes y religiosos, como también en las autoridades del país.

El anfitrión del Papa recibió en la casa de retiros Emaús, en Luque, al enviado especial de AICA. Esta casa de ejercicios espirituales funciona por estos días como lugar de encuentro para los obispos del Paraguay y también para otros prelados y sacerdotes venidos del exterior. Entre los argentinos, se cuenta a monseñor Eduardo García, obispo de San Justo, y a monseñor José Vicente Conejero Gallego, obispo de Formosa.

El arzobispo asunceño destacó la preparación espiritual que los paraguayos han realizado ante la visita del Papa. El prelado confía en que la estadía del Pontífice hará a los paraguayos "más hermanos", y será un impulso para ser "un país evangelizado y evangelizador".

Mientras aguardaban para viajar al aeropuerto, cerca de 80.000 servidores ya estaban desplegados por las calles que Francisco recorrerá en Asunción y en Caacupé, la capital espiritual del país, que además espera el anuncio de elevación de este santuario mariano a basílica.

Monseñor Valenzuela asegura que la presencia de Francisco es "una fiesta de la Iglesia universal", por lo que celebró la presencia de miles de argentinos y fieles de otras naciones vecinas. "Así como cuando san Juan Pablo II fue a la Argentina y miles de paraguayos fuimos allá, queremos que los argentinos disfruten de esta fiesta de la Iglesia. Creo que el Papa va a estar sumamente feliz de ver a sus compatriotas", aseguró.

Usted estuvo hace poco en Roma, ¿qué pudo decirle el Papa?
- Tuve dos momentos de encuentro con el Papa. Antes de la misa, vino a saludar a los 46 arzobispos, y ahí lo noté un poco cansado, pero cuando me tocó saludarlo le di un abrazo y le dije: "Papa Francisco, toda la Iglesia y el pueblo paraguayo lo espera como mensajero de la alegría y de la paz". Él sonrió y luego pasó.
Más tarde, cuando me entregaron la caja con el palio arzobispal, le dije: "El pueblo paraguayo ha preparado un montón de músicas especiales, canciones e himnos para usted; le queremos mucho y Dios quiera que sea una linda fiesta". Eso es lo que pude decirle. Sé que conserva en su corazón todas estas palabras.

¿Qué expectativa tiene de que el Papa hable sobre la vida social y democrática del Paraguay?
- Normalmente, somos consultados para los discursos del Papa. Hemos enviado nuestro aporte y reflexión. También le compartimos las preguntas de los jóvenes y las inquietudes de los indígenas y de los campesinos. Allí se refleja un poco la preocupación social.

La Iglesia en el Paraguay nunca se ha desentendido de los problemas sociales. Casi el 75 por ciento de las cartas pastorales hablan de la salud, de la educación, de la tierra, de la necesidad de una reforma agraria, sobre todo desde la perspectiva de la doctrina social de la Iglesia. Nos preocupa la salud moral de la nación, y la corrupción.

Este país puede ser un paraíso por su tierra regada por muchos ríos, arroyos y fuentes de agua... Nuestros recursos deben mantener la riqueza de la nación, que es cada persona, y el cuidado de las personas y las familias debe ser la preocupación central del Estado. Pero los intereses políticos y partidarios, y quienes deben administrar los bienes públicos, no son transparentes. Y así tenemos escándalos de todo tipo.

¿Y cómo está la Iglesia ante la llegada del Papa?
Nosotros, como Iglesia, no dejamos de dar escándalo. Con nuestras incoherencias, nuestras faltas de testimonio y de vida, sin duda que escandalizamos a nuestro pueblo. Por eso que la visita del Papa viene a darnos un gran empujón hacia la transparencia, hacia la coherencia de vida y para ser pastores de verdad, evangelizadores de nuestro pueblo y como discípulos de Jesús, Maestro de Vida.

¿Como anfitrión, qué es lo que más le preocupa de la estadía del Papa?
Me sentí preocupado cuando el Papa fue a La Paz, por la altura. Sabemos que él es sano, no es enfermo. Lo ha superado bien y lo vemos ahora con fortaleza. En Paraguay nos preocupa un poco la lluvia: que el Papa se resfríe o se moje, pero lo vamos a cuidar bien.

Francisco conoce la comida paraguaya; le gustan nuestras costumbres y seguramente tome el tereré o el mate con mucha gente. Con sus 78 años, ha manifestado una vitalidad impresionante. Vendrá un poco cansado, pero sé que es disciplinado y aprovecha la noche para reponer fuerzas. Seguro estará gozoso de encontrarse con este pueblo que le ama mucho.+