Martes 16 de agosto de 2022

Drogadependencia: una mirada desde la prevención

  • 29 de abril, 2022
  • Buenos Aires (AICA)
La doctora Raquel Bolton, magíster en ética biomédica, actual vocal y expresidenta del Consorcio de Médicos Católicos, compartió un artículo titulado "Drogadependencia. Una mirada desde la prevención"
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Con el título “Drogadependencia… Una mirada desde la prevención”, la doctora Raquel Bolton, magíster en ética biomédica, actual vocal y expresidenta del Consorcio de Médicos Católicos de Buenos Aires, reflexionó sobre la actualidad del problema de las drogas y la dependencia a los estupefacientes. Al respecto, afirmó que no se trata de una patología individual, sino que está condicionada por el ambiente y las relaciones. 

La doctora consideró que “es tiempo de comenzar un trabajo sin ambigüedades, con una información responsable y calificada que evidencie el peligro de una tolerancia social al consumo, como así también la disponibilidad de drogas a través de una publicidad sin límites, que definan la disponibilidad y accesibilidad a las sustancias”.

Además, recordó que ninguna droga es inofensiva y, alertando sobre los efectos conductuales que pueden llevar a situaciones de violencia, accidentes, intoxicaciones y descontrol en el cuidado de la salud, alertó que “difundir precauciones en el consumo y conocimiento de la sustancia, incrementará la situación de vulnerabilidad” en poblaciones que sienten curiosidad por probar drogas.

Ante todo esto, llamó a la prevención y a una concientización que ponga en evidencia el peligro que ocasiona el consumo de drogas, y no a través de consejos a tener en cuenta para consumir.

Texto completo del artículo
En la actualidad no se puede tratar el problema de la droga, relacionándolo únicamente con una patología individual, el ambiente físico y las relaciones interpersonales, predisponen en mayor proporción al origen y mantenimiento de las adicciones.

La adicción como enfermedad, persiste a lo largo del tiempo, siendo acumulativos los efectos que ella produce en el organismo, debido al incremento de la tolerancia y la dependencia.

Se debe señalar con insistencia, que las drogas psicoactivas a través de sus principios activos, dañan a la persona de manera integral y si el comienzo en el consumo es temprano, pueden aparecer en el futuro, enfermedades que comprometan distintos órganos.

El joven que se droga, comienza a desplegar distintas formas de dependencia, formas de no ser libre, de necesitar imperiosamente algo para poder seguir viviendo, de depender del otro. La personalidad se va forjando desde el exterior, empieza a pensar y hacer lo que le dicen que debe hacer, transformando al consumidor en una persona que renuncia a parte de su ser, para integrarse a una sociedad que le impone códigos de vida y presiona su actuar.

Es tiempo de comenzar un trabajo sin ambigüedades, con una información responsable y calificada que evidencie el peligro de una tolerancia social al consumo, como así también la disponibilidad de drogas a través de una publicidad sin límites, que definan la disponibilidad y accesibilidad a las sustancias.

El joven que consume drogas ya vivencia la experiencia del impacto de las sustancias psicoactivas, al comprometer éstas zonas del cerebro, producen alteraciones que conllevan a un deterioro o malestar clínicamente significativo, conduciéndolo a una dependencia cada vez mayor.

Estadísticas nacionales e internacionales evidencian en jóvenes con consumo abusivo, efectos conductuales que varían según la ingesta a situaciones de violencia, accidentes, intoxicaciones y descontrol en el cuidado de la salud.

En una población que nunca probó drogas, pero siente curiosidad para hacerlo, difundir precauciones en el consumo y conocimiento de la sustancia, incrementará la situación de vulnerabilidad en esta población.

La realidad nos demuestra que ninguna droga es inofensiva, del uso se puede pasar a un deseo imperioso de consumo, instalándose el patrón desadaptativo de la adicción.

Prevenir es anticiparse, buscar reducir problemas relacionados con conductas destructivas y autodestructivas, como un hecho educativo y comunitario busca potenciar factores de protección, aislando los factores de riesgo y fortaleciendo las resiliencias personales.

Es a través de una concientización que ponga en evidencia el peligro que ocasiona el consumo de drogas, el camino para diseñar, planificar y desarrollar actividades preventivas para generar espacios de reflexión y profundización respecto a la problemática adictiva.

Concientizar a través de consejos a tener en cuenta para consumir, llevará a un incremento de la proporción de población en riesgo por consumo abusivo y aumento significativo en circunstancias de vulnerabilidad.+