Miércoles 5 de octubre de 2022

Consistorio: Laicos, espiritualidad de la Curia y predicación del Evangelio entre los debates

  • 30 de agosto, 2022
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
Cerca de 200 purpurados -de los 226 del Colegio Cardenalicio- participan en la reunión a puerta cerrada convocada por el Papa para reflexionar sobre la constitución apostólica "Praedicate evangelium".
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El papa Francisco se reunió este martes 30 de agosto, en el Aula nueva del Sínodo, con casi 200 cardenales del mundo para tratar el tema de la reforma del Vaticano en el que abordaron también el papel de los laicos y la espiritualidad de la Curia

“La formación del personal, la espiritualidad de la Curia y, sobre todo, la cuestión de los laicos y su posible papel en la cúpula de algunos Dicasterios fueron los temas sobre los que giraron las reflexiones y discusiones de los cardenales durante el encuentro a puerta cerrada con el Papa sobre la constitución apostólica Praedicate evangelium”, informó Vatican News.

Los trabajos se desarrollarán entre el 29 y el 30 de agosto y terminarán con una misa en la basílica de San Pedro este martes a las 17.30 (hora de Roma). La Eucaristía será presidida por el pontífice, quien será acompañado en el altar por los nuevos cardenales creados el sábado 27 de agosto. El Santo Padre todavía no ha podido celebrar con ellos al desplazarse el domingo hasta L’Aquila.

Desarrollo del encuentro
La primera sesión de la reunión tuvo lugar este lunes por la mañana y «se desarrolló en un ambiente muy fraternal», explicó el cardenal Enrico Feroci, párroco de Santa María del Divino Amore en Castel di Leva, a los medios vaticanos.

Tras la oración inicial, Francisco abrió la reunión con unas palabras en las que invitó a todos a contribuir durante estos dos días de reflexión. A continuación, los cardenales se dividieron en varios grupos y, finalmente, se reunieron para compartir sus reflexiones.

El cardenal Feroci explicó que los cardenales abordaron dos temas principales: el de la comunión, es decir, el testimonio del amor mutuo entre los cristianos, y luego la cuestión de la dificultad de la sociedad actual para abrirse al mensaje evangélico, con una consideración de los medios para superar estas dificultades.

Por su parte, el cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos, destacó la gran participación de los cardenales en el encuentro con un diálogo abierto e intenso, en particular sobre la perspectiva misionera que traza la nueva constitución apostólica y la necesidad de centrar el anuncio en el mandamiento más grande, el de la caridad. 

Momento de encuentro y compartir
No fue fácil el caminar de la humanidad y de la Iglesia en los últimos años, marcados por una pandemia que impidió muchas posibilidades de encuentro. Por eso, estos dos días, a los que se sumó la ceremonia del día 27 en la que el Papa Francisco entregó el capelo cardenalicio a 20 nuevos purpurados, 16 de ellos electores, fue una oportunidad de encuentro para un Colegio en el que muchos cardenales no se conocen.

Al respecto el cardenal Cristóbal López Romero, arzobispo de Rabat, resaltó que “para mí ha sido un descubrimiento encontrarme con tantos cardenales con los que no había tenido contacto”.

Desde su experiencia personal, destacó a Vatican News, la buena sintonía experimentada en los trabajos en grupo, donde “hemos podido compartir muy fraternalmente, apropiarnos un poco de lo que es este documento, la Praedicate evangelium y detectar algunos puntos de los cuales se necesitan clarificaciones y que presentan desafíos para su aplicación”.

Esa aplicación, no solo en la Curia, sino en todos los niveles de Iglesia, es uno de los desafíos, aunque no estaría equivocado quien lo considera el gran reto de la última constitución apostólica del Papa. Que la Reforma penetre realmente en la vida de la Iglesia supone desmontar una realidad eclesial marcada por un clericalismo que algunos casos podemos decir que se ha fosilizado.

Por su parte el cardenal brasileño João Braz de Aviz, prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica destacó que una de las cuestiones abordadas fue “aprender bien lo que es el poder del gobierno”. En ese sentido, decía que tener poder no significa “ser gente de poder, sino gente que vive la fraternidad”.

En su opinión, la renovación que se está viviendo en la Iglesia, y que está claramente recogida en la Constitución estudiada por los cardenales tiene un sentido evangélico. Por eso, hizo un llamado a descubrir la importancia de “tener aquí un espíritu de quien está dispuesto a anunciar el Evangelio con todos sus valores”. Junto con eso, destacó que “ha crecido entre nosotros un clima de diálogo más sereno, menos tenso, incluso en temas más delicados”, como el ya referido del poder de gobierno. Un clima de normalidad dentro del Colegio Cardenalicio que considera muy bueno y le lleva a tener mucha esperanza. 

"Hablamos como amigos y hermanos"
En tanto el cardenal Timothy Dolan, arzobispo de Nueva York, calificó la reunión del papa Francisco de los cardenales del mundo para estudiar la reforma de la Curia romana como "extraordinariamente edificante"; y, mientras se desarrolla la guerra en Ucrania, elogia el encuentro como una oportunidad para aprender del servicio de los cardenales en el frente.

A medida que avanza la guerra en Ucrania, el cardenal Timothy Dolan, arzobispo de Nueva York, dice que otra ventaja de esta reunión convocada por el Papa Francisco de los cardenales del mundo es estar con los cardenales que están en el frente, para escuchar los desafíos que enfrentan. y aprender de su servicio.

El cardenal Dolan le dijo a Vatican News que “los cardenales, por su propia naturaleza, reflejan la Iglesia Universal, la catolicidad de la Iglesia. Estar con ellos ahora, hablar con el cardenal Péter Erdo de Budapest, ya que han sido tan extraordinariamente generosos y acogedores, estar con el cardenal Stanislaw Dziwisz en Cracovia, donde fueron acogidos por el pueblo de Polonia, cerca de 4 millones de refugiados".

“Estar con estos cardenales que están en primera línea y escuchar los desafíos, pero también ver cuán edificante es estar en el servicio y escucharlos tan agradecidos por la solicitud del mundo. Eso es muy bueno."

“Hablamos como amigos, como hermanos, con inmensa caridad y profundo amor a la Iglesia sobre cuestiones muy prácticas. Ha sido extraordinariamente edificante”, manifestó respecto a la reunión del Papa con los purpurados.

Trabajamos juntos aunque estemos lejos
"Es difícil señalar un solo tema porque la Praedicate Evangelium toca todas las dimensiones de la Iglesia, desde el punto de vista de la estructura y la organización de la Curia. Así que, con el diálogo entre los que vienen de las Iglesias particulares y los que trabajamos aquí en Roma, hemos tocado un poco de todo... Esto refleja bien la amplitud y la profundidad del documento", comentó por su parte el cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.

Precisamente, el intercambio entre cardenales "curiales" y pastores de lugares distantes del mundo, que pudieron conocerse -algunos por primera vez- y compartir los resultados de los grupos de trabajo en la tarde de ayer, fue la fuente de mayor "enriquecimiento". 

"El tono y la experiencia son los de una reunión fraternal, reconocemos que trabajamos juntos, aunque estemos separados por kilómetros", dijo el cardenal Czerny. "La novedad es poner sobre la mesa cosas que no son nuevas pero que representan retos y dificultades, por ejemplo, la transparencia financiera. Retos para todos, por cierto, incluso con diferentes ritmos y experiencias".

También calificó como “un enriquecimiento" a la reunión el arzobispo de Viena, cardenal Cristoph Schönborn, quien compartió su satisfacción con los medios de comunicación internacionales durante la pausa del almuerzo: "Hay mucha comunión y voluntad de escuchar. Los nuevos cardenales informan sobre las situaciones de sus países, es un enriquecimiento”.

"El Papa nos espoleó", dijo el arzobispo austríaco, quien subrayó que Francisco, a pesar de las dificultades de salud física, tiene el corazón y el alma en pleno funcionamiento.

Una reforma para toda la Iglesia
Haciéndose eco de los expresado por el arzobispo de Viena, el cardenal Fernando Filoni, comentó que “el Papa estaba reconfortado por lo que había escuchado y feliz porque es un proceso que se hace en conjunto. Es decir, la Curia no pertenece al Papa, pertenece a toda la Iglesia, cuya comunión preside el Papa. Y toda la Curia, todas las diócesis que contribuyen y al mismo tiempo dan su valiosa aportación -sacerdotes, ideas, etc.- hacen que, al final, este documento, que es una base, no sea sólo la expresión de una persona, sino que pertenezca a toda la Iglesia". 

"Hay voluntad de trabajar juntos. El ambiente me conmovió mucho. Todos hemos dado las gracias al Papa por sus proféticas palabras", aseguró el cardenal alemán Walter Kasper.+