Miércoles 27 de septiembre de 2023

Con su muerte, Miguel Pajares muestra la radical entrega a Dios de los misioneros en todo el mundo

  • 17 de agosto, 2014
  • Madrid (España) (AICA)
En un comunicado hecho público por Obras Misionales Pontificias se dice que si bien la enfermedad del ébola fue la causa próxima de la muerte del misionero Miguel Pajares, la causa última fue su entrega a Dios sirviendo a los más pobres, en los últimos y excluidos. La vida y la muerte del Hermano Miguel es un indicador más de la donación radical que contemplamos en cada uno de nuestros misioneros esparcidos por los cinco continentes. El miércoles 13 de agosto, el arzobispo de Toledo, monseñor Braulio Rodríguez Plaza, presidió la misa de exequias del misionero que se celebró en la capilla del Hospital San Rafael, de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios a la que pertenecía el religioso contagiado de ébola. Aludiendo a Miguel y a todos los misioneros el arzobispo subrayó que "No es que son de otra pasta, es que los misioneros son auténticos".
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En un comunicado hecho público por Obras Misionales Pontificias se dice que si bien la enfermedad del ébola fue la causa próxima de la muerte del misionero Miguel Pajares, la causa última fue su entrega a Dios sirviendo a los más pobres, en los últimos y excluidos. La vida y la muerte del Hermano Miguel es un indicador más de la donación radical que contemplamos en cada uno de nuestros misioneros esparcidos por los cinco continentes.

El miércoles 13 de agosto, el arzobispo de Toledo, monseñor Braulio Rodríguez Plaza, presidió la misa de exequias del misionero que se celebró en la capilla del Hospital San Rafael, de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios a la que pertenecía el religioso contagiado de ébola. Concelebraron con el arzobispo el superior general de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, padre Jesús Etayo, así como más de 20 sacerdotes, entre ellos el secretario general y portavoz de la Conferencia Episcopal Española, monseñor José María Gil Tamayo.

Participaron del acto litúrgico sus seres queridos, incluidos los miembros de la Orden, así como numerosas autoridades, entre ellas la ministra de Sanidad, Ana Mato. La emoción indisimulada de los presentes hacía pensar que todos conocían muy de cerca al Hermano Pajares en cuya persona se rendía homenaje a todos los misioneros que con su labor, se entregan a los demás sin reparos. "Son buenos cooperantes y dejaron alto a nuestra España", dijo durante la misa el arzobispo de Toledo y aludiendo a Miguel y a todos los misioneros el arzobispo subrayó que "no es que son de otra pasta, es que los misioneros son auténticos".

"No iba reivindicando nada, su deseo era quedarse allí (en Liberia), pero el hermano general le dijo que viniera. Él no tuvo miedo, como tantos misioneros, porque aman", expresó el prelado. En ese sentido criticó la actitud de los occidentales, que "tenemos miedo al amor y ante cualquier cosa que pase nos defendemos". "Tenemos que ser valientes", subrayó.

El arzobispo pidió a los medios y a las autoridades que no se olviden de los que sufren en África. "No basta que haya un boom y luego lo olviden todo", pidió más inversión. "Lo que hizo el hermano Miguel y sus compañeros y otros muchos cristianos y no cristianos, es algo que nos está diciendo que podemos cambiar, que las enfermedades pueden afrontarse, lo que hace falta es invertir, ver cómo se pueden afrontar, ver cómo es posible que en esta parte del mundo haya prácticamente de todo y allí no haya nada".+