Sábado 22 de enero de 2022

Afrontar juntos el problema de la intolerancia, dijo el papa Francisco

  • 24 de octubre, 2013
  • Ciudad del Vaticano
"El problema de la intolerancia debe ser afrontado en su conjunto, allí donde cualquier minoría es perseguida", dijo esta mañana el papa Francisco al reunirse en el Vaticano con la delegación del Centro Simón Wiesenthal, organización internacional judía por la defensa de los derechos humanos. Francisco recordó al inicio de su discurso que este encuentro ya había sido fijado por su "amado predecesor Benedicto XVI, al cual habían solicitado poder visitarlo y a quien va siempre nuestro afectuoso pensamiento y nuestra oración".
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"El problema de la intolerancia debe ser afrontado en su conjunto, allí donde cualquier minoría es perseguida", dijo esta mañana el papa Francisco al reunirse en el Vaticano con la delegación del Centro Simon Wiesenthal, organización internacional judía por la defensa de los derechos humanos. Francisco recordó al inicio de su discurso que este encuentro ya había sido fijado por su "amado predecesor Benedicto XVI, al cual habían solicitado poder visitarlo y a quien va siempre nuestro afectuoso pensamiento y nuestra oración".

El Pontífice reconoció que estos encuentros son de parte de la delegación "un signo de respeto y de estima hacia el obispo de Roma, del que estoy agradecido y al que corresponde la consideración del Papa por la obra a la cual se dedican: combatir cualquier forma de racismo, intolerancia y antisemitismo, preservando la memoria de la Shoah y promoviendo la comprensión recíproca mediante la formación y el compromiso social".

Por otro lado, Francisco subrayó: "El problema de la intolerancia debe ser afrontado en su conjunto, allí donde cualquier minoría es perseguida y marginada por motivo de sus convicciones religiosas y étnicas. El bien de toda la sociedad está en peligro y todos debemos sentirnos implicados".

El papa Francisco dirigió un pensamiento con particular dolor "a los sufrimientos, a las marginaciones y a las persecuciones auténticas que no pocos cristianos están sufriendo en distintos países del mundo".

"Unamos nuestras fuerzas para favorecer una cultura del encuentro, del respeto, de la compresión y del perdón recíproco" dijo. Y para la construcción de esta cultura, el papa Francisco señaló "la importancia de la formación: que no es sólo transmisión de conocimientos, sino el paso de un testimonio vivido, que presupone el establecerse de una comunión de vida, de una ´alianza´ con las generaciones jóvenes, siempre abiertas a la verdad".

Al concluir el discurso, el pontífice animó a la delegación a continuar transmitiendo a los jóvenes el valor del esfuerzo común para rechazar muros y construir puentes entre nuestras culturas y tradiciones de fe". +