Miércoles 29 de junio de 2022

60° aniversario de dos carmelitas goyanas

  • 6 de septiembre, 2018
  • Goya (Corrientes) (AICA)
La comunidad de las Hermanas Carmelitas Misioneras Teresianas de la diócesis de Goya celebró los 60 años de vida religiosa de las hermanas Carmen Sandoval y Rosa Nicoletti. Monseñor Adolfo Ramón Cancín, obispo de Goya, presidió la misa de acción de gracias en la catedral Nuestra Señora del Rosario y el vicario general, presbítero Juan Carlos López, lo acompañó concelebrando.
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La comunidad de las Hermanas Carmelitas Misionera Teresianas de la diócesis de Goya celebró el 60º aniversario de vida religiosa de las hermanas Carmen Sandoval y Rosa Nicoletti, ambas nacidas en la ciudad de Goya.

Monseñor Adolfo Ramón Cancín, obispo de Goya, presidió la misa de acción de gracias en la catedral Nuestra Señora del Rosario y el vicario general, presbítero Juan Carlos López, lo acompañó concelebrando. Los familiares de las hermanas agasajadas estuvieron presentes durante la celebración

Monseñor Canecín destacó en la homilía: "La consagración que hicieron de sus vidas es para servir a la Iglesia con alegría, fidelidad y caridad". Citó la antífona del salmo, "¿Con qué pagaré al Señor tanto bien que me ha hecho?", para dirigir su prédica: "Debemos dar gracias por la alegría de sentirnos amados por Dios", mencionó.

"Alzaré el cáliz de la salvación e invocaré el nombre del Señor", continuó, por eso, "hoy damos gracias con júbilo", agregó, "porque el Señor las llamó a la vida, a la fe y a la vida consagrada".

El prelado goyano agradeció en público la tarea que las religiosas de la Congregación de las Hermanas Carmelitas Misioneras Teresianas llevan a cabo en la diócesis de Goya y dijo, que "son muy valoradas" por la gente del pueblo.

Monseñor Canecín resaltó la fidelidad de las hermanas, "porque sesenta años de vida consagrada, no son pocos. La fidelidad de ellas es un canto a la fidelidad de Dios: uno puede ser fiel a aquel que nos convoca, nos llama y nos capacita". "En la fidelidad de Dios nosotros podemos ser fiel. Él nos capacita para corresponderles como merece y espera", añadió.

Al finalizar la celebración la hermana Carmen Sandoval pronunció unas palabras de acción de gracias y se despidió de la comunidad ya que ha sido enviada al Perú, como nuevo destino pastoral. Pidió a Dios "que nos ayude a revitalizar la vida y misión de la congregación en América, trabajando con gozo y esperanza, al servicio de la Iglesia".+