La Confederación Latinoamericana de Religiosos se solidarizó con las hermanas clarisas, recientemente expulsadas del país centroamericano.
Los conventos están ubicados en Managua, Matagalpa y Chinandega. Tras la expulsión, "se desconoce el paradero" de las religiosas, según denunció la abogada y activista Marta Molina.
La Comisión Episcopal para la Vida Consagrada "lamentó profundamente" la declaración de ruptura de la comunión con la Iglesia Católica por parte de dos comunidades de religiosas.
El arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik OFMCap, presidió el 22 de febrero la misa de inicio de postulantado de dos jóvenes clarisas.