"La escucha atenta de la Palabra-Cristo y su enseñanza, y la conversión o la regulación de la conducta personal, en un total acuerdo con la Palabra escuchada", detalló el arzobispo emérito.
"Un sector minoritario de la sociedad, más bullicioso que elocuente, se empeña en borrar explícitamente la doctrina y principios morales que asisten el tradicional comportamiento ético", advirtió.
Ante este escenario, el arzobispo emérito de Corrientes anticipó que "se sucederán las fluctuaciones más contradictorias, hasta que Cristo ponga las cosas en su lugar y se produzca la paz".
El arzobispo emérito de Corrientes recordó que los cristianos recibieron la misión de evangelizar al mundo, por lo que afirmó que el deber de los auténticos creyentes es "transparentar a Cristo".