Domingo 30 de marzo de 2025

Vaticano: cinco años desde la oración papal 'Statio Orbis'

  • 27 de marzo, 2025
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
El Vaticano recordó hoy el rezo que presidió el Papa ante la plaza de San Pedro vacía, en el inicio de la pandemia: "El día en que el mundo se sintió abrazado por Dios".
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El Vaticano recordó hoy el quinto aniversario de la celebración extraordinaria de oración que el Papa Francisco presidió, en una plaza de San Pedro vacía, durante el inicio de la pandemia de Covid-19.

"La plaza estaba dramáticamente vacía, a pesar de que millones de personas en todo el mundo estaban atentas a la televisión, atrapadas todavía en la larga cuarentena del confinamiento, temerosas del virus invisible que se cobraba tantas víctimas y las llevaba a las unidades de cuidados intensivos de los hospitales, sin que sus familias pudieran verlas, saludarlas o incluso celebrar sus funerales", recuerda Andrea Tornielli, director editorial del Dicasterio para la Comunicación  de la Santa Sede.

En una celebración transmitida por televisión y en línea al mundo entero, Francisco comenzó orando por la humanidad en su "condición dolorosa", antes de reflexionar sobre el pasaje del Evangelio en el que Jesús duerme, mientras una tormenta azota la barca en la que viaja con sus discípulos.

"La tormenta desenmascara nuestra vulnerabilidad y expone las falsas y superfluas seguridades con las que construimos nuestros programas, nuestros proyectos, nuestros hábitos y prioridades", dijo, tras caminar solo en esa noche lluviosa, camino a la silla presidencial de la celebración. 

Para esa oración fue llevado al Vaticano el icono de María Salus populi Romani, que se venera en la basílica de Santa María la Mayor, lugar donde el Papa suele rezar antes y después de cada viaje internacional, para pedir la intercesión de la Virgen María; y la cruz venerada en la iglesia de San Marcello al Corso, un crucifijo considerado milagroso que, según la tradición popular, puso fin a la peste de 1522.

Tornielli subraya que, con esa bendición especial urbi et orbi -a la ciudad de Roma y al mundo- y la celebración de la misa diaria en la capilla de Santa Marta, Francisco se hizo "cercano a todos", en un tiempo de confinamiento e incertidumbre.

"Había comprendido a todos en el abrazo de la plaza vacía, en la bendición con el Santísimo Sacramento, en el sencillo gesto de besar los pies del crucifijo, que parecía llorar porque estaba expuesto a la intemperie de una noche de principios de primavera", escribe.

"Cinco años después, mirando a nuestro alrededor, es imposible decir que hayamos salido mejores, con un mundo desgarrado por la violencia de los caudillos, que piensan en el rearme en lugar de luchar contra el hambre", afirma el portal de noticias del Vaticano.

Ya no estamos en cuarentena, y ahora la situación se ha invertido: la plaza está llena de gente celebrando el Jubileo, y quien no está ahora es el obispo de Roma, quien reza por nosotros y por la paz desde su habitación en Santa Marta, recuperándose de una grave neumonía. Pero esta armonía no se ha roto. Y sus palabras de entonces son más relevantes que nunca: incluso hoy, especialmente hoy, es "tiempo de elegir lo que cuenta y lo que pasa", concluye el editorial publicado este jueves 27 de marzo.+