Lunes 24 de enero de 2022

Una religiosa de Goya hizo sus votos perpetuos

  • 16 de julio, 2019
  • Goya (Corrientes) (AICA)
En una misa presidida por el obispo de Goya, monseñor Adolfo Ramón Canecín, la hermana María José Román emitió el domingo 7 de julio en la parroquia Nuestra Señora de las Mercedes sus votos perpetuos como consagrada del Instituto Secular Misioneras Seglares de la Iglesia.
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En una misa presidida por el obispo de Goya, monseñor Adolfo Ramón Canecín, la hermana María José Román realizó el domingo 7 de julio en la parroquia Nuestra Señora de las Mercedes sus votos perpetuos como consagrada del Instituto Secular Misioneras Seglares de la Iglesia.

Concelebraron la Eucaristía el párroco, presbítero Ramón Felipe Espinoza y el clero diocesano. Estuvieron presentes la coordinadora general, hermana María Elizabeth Araneda Escalona, y la coordinadora regional María Victoria Bonduel.

La joven nació en la ciudad correntina de Mercedes, en el territorio de la diócesis de Goya, y a los 9 años comenzó a descubrir su llamado vocacional, cuando acompañaba la misión en zonas rurales con el extinto párroco presbítero Alberto Altamirano.

Durante la celebración, el obispo destacó la significación de los votos perpetuos, que se da en el marco del Año Vocacional Diocesano que transita la diócesis de Goya, remarcando en su homilía que todas las vocaciones específicas son esenciales para la vida de la Iglesia, porque "todas son estados de vida, que se expresan como estilos o formas de ser en el mundo".

Una vocación "enraizada profundamente en los ejemplos y enseñanzas de Cristo el Señor, es un don de Dios Padre a su Iglesia por medio del Espíritu", afirmó el prelado, y explicó que con la profesión de los consejos evangélicos, "los rasgos característicos de Jesús: virgen, pobre y obediente, tienen una típica y permanente visibilidad en medio del mundo".



El testimonio de la religiosa
"Mi nombre es María José Román, nací en la ciudad de Mercedes, provincia de Corrientes, departamento de la diócesis de Goya. Mis padres fueron muy practicantes de la fe católica, tengo tres hermanos y cuatro sobrinos" relato la hermana María José Román.

Continuó: "desde los 9 años de edad, cuando comencé la Catequesis de Iniciación Cristiana, ante la necesidad que nos comunicó el párroco Alberto Altamirano de la comunidad San Ramón, nos invitó a llevar el Evangelio en las zonas rurales y a partir de ese momento descubrí y comenzó mi vida de misión sin interrupción".

"Gran parte de lo que hoy soy yo y del sí que di, se la debo a mis queridos hermanos del campo (zona rural de Mercedes). Los hermanos de la zona rural fueron moldeando alguna parte de mi ser, enseñándome cosas hermosas de la fe" expresó emocionada.

En su vocación tuvo el acompañamiento del presbítero Hilario Barberán con "la catequesis y misión" en los parajes rurales en jurisdicción de la parroquia, y reconoce que "el padre Hilario fue un gran catequista" porque "me mostró la vida desde el Evangelio" y desde ese momento "empecé mi búsqueda vocacional", relató.

"Me di cuenta en mi adolescencia que Dios me llamaba y empecé a buscar mi vocación, mi búsqueda de lo que Dios ya había grabado en mi corazón" por eso se relacionó con varias congregaciones religiosas, hasta que en 1992 surgió la beatificación de Nazaria Ignacia por el papa San Juan Pablo II y en esa época hizo contacto con las hermanas que están en España y en Buenos Aires, y se incorporó a la Familia Extensiva que pertenece a la obra, hasta que en un encuentro realizado en la ciudad de Formosa, se vinculó con la hermana superiora de las Hermanas Seglares de la Iglesia y desde entonces comenzó un camino de "discernimiento" hasta sus promesas de vínculo. El 30 de agosto de 2014 hizo sus votos temporales durante una misa que presidió el ahora obispo emérito, monseñor Ricardo Oscar Faifer.

Por razones pastorales pasó a cumplir su misión en la parroquia Nuestra Señora de Las Mercedes, con el acompañamiento del extinto párroco, presbítero Luis María Adis, y fue él quien "me enseñó a vivir el Evangelio, cómo hacerlo realidad y bajar a la calle" expresó.

"Ese vivir el Evangelio transformó totalmente mi vida" concluyó.+