Lunes 27 de septiembre de 2021

Un cura villero afirma que son "comprobables" los datos de la pobreza de la UCA

  • 13 de abril, 2016
  • Buenos Aires (AICA)
El presbítero José María "Pepe" Di Paola, quien trabaja en la pastoral de villas de emergencia en el partido bonaerense de San Martín, afirmó que los datos de la Universidad Católica Argentina (UCA), que alertan sobre un aumento de 1,4 millones de pobres en los tres primeros meses de 2016, son "comprobables", y advirtió que en poco tiempo se "dio un giro hacia la pobreza muy grande. Son muchos escalones que se han bajado, y cuando se bajan escalones, es mucha la gente que queda afuera del sistema".
Doná a AICA.org
El presbítero José María "Pepe" Di Paola, quien trabaja en la pastoral de villas de emergencia en el partido bonaerense de San Martín, afirmó que los datos de la Universidad Católica Argentina (UCA), que alertan sobre un aumento de 1,4 millones de pobres en los tres primeros meses de 2016, son "comprobables", y advirtió que en poco tiempo se "dio un giro hacia la pobreza muy grande".

"Siempre que alertó la UCA lo hemos comprobado y esta vez también. No es una cosa novedosa. En esta entrega que ha hecho la UCA se ha mostrado que en poco tiempo, en pocos meses, se ha hecho un giro hacia la pobreza muy grande. Son muchos escalones que se han bajado, y cuando se bajan escalones, es mucha la gente que queda afuera del sistema", aseveró.

El padre Di Paola consideró que "lo importante es que el que gobierna y toda la sociedad asuma esto como un dato que ayude a rever muchas cosas, y también a pensar cuáles tienen que ser los caminos para superar la pobreza".

El sacerdote hizo estas declaraciones a la prensa tras participar, en la UCA, de un panel sobre "Trata de personas y narcotráfico: Esclavos del siglo XXI", en el marco del I Congreso Mundial de Diálogo Intercultural e Interreligioso, "Una senda hacia la paz".

"El problema de la droga va creciendo cada vez más, la fuerza del narcotráfico es muy potente y la balanza está muy desequilibrada", dijo.

"Necesitamos todos juntos tener una agenda común porque hay una diferencia muy grande, y creo que los narcotraficantes se aprovechan cuando encuentran sociedades individualistas o divididas. Lo más interesante es vencer el individualismo, y que desde nuestros credos podamos apelar a una mirada comunitaria de la sociedad", concluyó.+