Lunes 25 de octubre de 2021

Tras 400 años prohiben a los cristianos llamar a Dios con la palabra Allah

  • 16 de octubre, 2013
  • Kuala Lumpur (Malasia)
El Tribunal de Apelación de Kuala Lumpur dictó una sentencia que prohibe el uso del término "Allah" para llamar a "Dios" en las publicaciones del semanario católico "Herald", de la diócesis de Kuala Lumpur. La sentencia revoca la de un tribunal de primera instancia, del 31 de diciembre de 2009. Entonces, el semanario había presentado una acción judicial en defensa de su derecho a utilizar la palabra "Allah", que el gobierno le había prohibido alegando que el término era de uso exclusivo de los musulmanes. Los cristianos malasios viven una gran decepción por la sentencia que juzgan "injusta y perjudicial para sus derechos".
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El Tribunal de Apelación de Kuala Lumpur dictó una sentencia que prohibe el uso del término "Allah" para llamar a "Dios" en las publicaciones del semanario católico "Herald", de la diócesis de Kuala Lumpur. La sentencia revoca la de un tribunal de primera instancia, del 31 de diciembre de 2009. Entonces, el semanario había presentado una acción judicial en defensa de su derecho a utilizar la palabra "Allah", que el gobierno le había prohibido alegando que el término era de uso exclusivo de los musulmanes.

Los cristianos malasios viven una gran decepción por la sentencia que juzgan "injusta y perjudicial para sus derechos".

El padre Lawrence Andrew, director del semanario "Herald Malaysia" declaró a la agencia Fides: "Estamos muy decepcionados ya que el veredicto viola el derecho a la libertad religiosa y a la libertad de expresión consagrados en la Constitución. ´Allah´ es un término ampliamente utilizado por los cristianos árabes en todo el mundo y está contenido en la Biblia en lengua Malasiana desde hace 400 años".

Con gran amargura, el padre Andrew anunció que "de conformidad con el arzobispo de Kuala Lumpur, editor del Herald, apelará a la Corte Suprema federal". Según el director, la sentencia "ha sido obviamente influenciada por presiones políticas". Sin embargo, el juicio "se limita a la publicación del Herald, así que no toca a la biblia ni a las liturgias cristianas".

Mientras fuera del tribunal se producían manifestaciones de militantes del partido islámico "Perkasa", el padre Andrew anunció que "todos los cristianos malasios vivirán en los próximos días una vigilia de oración, orando por la paz y la libertad religiosa en Malasia".

El religioso recordó que un antiguo Diccionario Latino-Malayo, publicado por la Congregación de Propaganda Fide en 1631, representa "la prueba decisiva en el uso de la palabra "Allah", legítima para los cristianos".

De los aproximadamente 28 millones de habitantes, en gran mayoría musulmanes (60%), los cristianos en Malasia son unos 2.600.000. Entre ellos, los cristianos indígenas, que utilizan para el culto la lengua local (y por lo tanto llaman a Dios "Allah"), se localizan principalmente en las provincias de Sarawak y Sabah (Borneo malasio) y son alrededor de 1.600.000 creyentes.

Se seguirá usando en las liturgias
Al comentar el veredicto del Tribunal de Apelación, desfavorable para el semanario católico "Herald Malasia" de su diócesis, el arzobispo de Kuala Lumpur, monseñor Murphy Pakiam, dijo que la sentencia de dicho Tribunal sobre el uso de la palabra Allah en publicaciones cristianas "era previsible: nos esperábamos este resultado: el caso ha sido demasiado politizado".

"Hemos rezado -expresó monseñor Pakiam- para que la mente de los jueces fuese iluminada, pero es evidente que los planes de Dios eran diferentes. En todo caso recurriremos al Tribunal Federal para que se haga justicia".

El Consejo de Iglesias de Sabah y Sarawak, que incluye a los obispos de todas las confesiones cristianas, señaló que en las iglesias y liturgias seguirán utilizando el término ?Allah?, ya que la sentencia sólo afecta al Herald y no se refiere a nuestra ´Alkitab´, Biblia histórica de Malasia".

"La incógnita -agregó el arzobispo Pakiam- la representan los grupos islámicos radicales, que podrían dar una interpretación restrictiva de la sentencia, pero esperamos y rezamos para que la situación política se aclare y conseguir un mejor equilibrio por parte de las instituciones sobre este delicado tema en materia de fe y libertad de las minorías religiosas". "Nuestra arma es la oración. Esperamos y rezamos para que el Espíritu Santo ilumine a los legisladores y a los que deben tomar las decisiones. Incluso los grupos extremistas necesitan de nuestra oración. Queremos ayudar a crear paz y armonía en nuestra nación pluralista. Queremos construir puentes con el Islam".+