Martes 30 de noviembre de 2021

Signis ofreció un taller de Producción Audiovisual para jóvenes de la Matanza

  • 24 de noviembre, 2021
  • La Matanza (Buenos Aires)
El taller comenzó en septiembre y está terminando a fines de noviembre. Contó con 40 inscriptos activos y se coordinó la propuesta pastoral con la iniciativa de formación audiovisual.
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Con éxito en la convocatoria y gran entusiasmo en los participantes, Cine Mundo Chico está desarrollando el taller de Producción Audiovisual para la Comunicación Digital, en La Matanza, Buenos Aires. El taller es organizado por Signis, Asociación Católica Mundial para la Comunicación, y comenzó a principios de septiembre y está terminando a fines de noviembre. 

La sede donde se lleva a cabo esta propuesta es la parroquia San José -cuyo radio de influencia abarca a Villa Palito, San Petersburgo y Puerta de Hierro- que coordina acciones pastorales y de inclusión social junto a capillas y parroquias vecinas como San Expedito y La Medalla Milagrosa. 

Los objetivos pastorales del ideario parroquial son concretos: acompañar y hacer propio el mensaje de Jesús, llevando adelante obras de fe, esperanza, amor.

María Florencia Carballo, coordinadora del grupo juvenil de San José, comentó las características de las acciones pastorales que se desarrollan allí: “Es un espacio pensado para los jóvenes del barrio, teniendo una mirada centrada específicamente en las adolescencias y juventudes vulnerables. En palabras del padre Tano ‘las juventudes más rotas’. Nuestro trabajo es poder acercarnos a aquellos jóvenes”.

Colmados de este espíritu de solidaridad e inclusión, se dio impulso al desarrollo de este taller de Producción Audiovisual liderado por el profesor Gustavo Winkler, miembro de Signis Argentina, experimentado docente y cineasta egresado de ENERC (Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica) y de la Unsam (Universidad Nacional del General San Martín). El objetivo es brindar los medios para que los chicos puedan contar sus historias, fortalecerse como grupo, y rescatar la memoria barrial y comunitaria.

En definitiva, a partir de esta perspectiva educativa y comunicacional, el curso se propuso capacitar adolescentes y jóvenes para incrementar sus saberes digitales y su talento creativo, tanto desde la reflexión crítica como desde la producción de diversos formatos para que, con la práctica en el uso de estas herramientas, puedan expresarse y difundir las propuestas, acciones y reflexiones de sus respectivas comunidades.

La convocatoria tuvo éxito, con más de 40 inscriptos, y asistencia presencial y efectiva. Las edades de los asistentes oscilaban entre los 13 y los 20 años. Esto impuso un desafío extra: repensar las acciones y los recursos metodológicos para responder a las demandas de una población heterogénea.

En palabras de María Florencia, los dirigentes parroquiales también afrontaron similares dificultades, “lo que implicó adaptarse y abrir el juego”. En ese sentido, subrayó: “Al principio costó, pero ofrecimos la propuesta de una merienda, juegos e irse conociendo. Cada uno fue trayendo su mate, hacíamos tereré y de esta forma creció la propuesta, en pequeñas dosis, para poder acercarnos desde esa mirada. La parte pastoral va de la mano, pero no es impedimento para compartir el espacio. Es entender a San Expedito en el lugar donde estamos como una casa, un espacio propio y generar comunidad entre los jóvenes que están acostumbrados a estar en la calle, a estar en entornos de drogas y delincuencia.”

El curso contó con cuatro capacitadores invitados, exalumnos de los talleres dictados por el profesor Winkler, expertos en cámara y post producción, actuación y danza, y enseñanza de producción audiovisual y coordinación de jóvenes. Desde una dinámica novedosa, los grupos trabajaron con entusiasmo y se comprometieron con su asistencia y participación. También colaboraron diferentes referentes barriales, vinculados a las actividades sociales llevadas a cabo en el radio parroquial.

Para que las acciones tengan continuidad en el tiempo, Cine Mundo Chico ha equipado a las parroquias involucradas en este proyecto con dos pequeños proyectores de modo que los asistentes sigan expresando sus ideas y comuniquen las vivencias de sus grupos de pertenencia. “El esfuerzo es muy grande, pero los logros y el entusiasmo de los asistentes colman de satisfacción a este equipo”, expresaron desde Signis.+