Sábado 5 de diciembre de 2020

Recen por las personas que quieren y por las que no quieren, pidió Francisco

  • 13 de febrero, 2016
  • Ciudad de México
Después de tres horas de vuelo, el papa Francisco llegó al aeropuerto Benito Juárez de la Ciudad de México, en la noche del viernes 12, donde fue recibido por el presidente Enrique Peña Nieto. Desde el aeropuerto, Francisco recorrió en papamóvil los 19 kilómetros que lo separaban de la nunciatura apostólica donde se alojará durante su estancia en la Ciudad de México y donde le esperaban cientos de personas. El Papa salió más tarde a saludarlas pidiéndoles, antes de darles la bendición, que al volver a sus casas para descansar recen a la Virgen por las personas que los quieren y también por las que les hicieron daño para que la Madre de Dios los bendiga.
Después de tres horas de vuelo, el papa Francisco llegó al aeropuerto Benito Juárez de la Ciudad de México, en la noche del viernes 12, donde fue recibido por el presidente Enrique Peña Nieto, en presencia de algunas autoridades del Estado y de representantes del Consejo Permanente de los Obispos mexicanos.

Se trató de una bienvenida oficial pero informal, sin ceremonias protocolares ni discursos, aunque el Papa y el presidente conversaron brevemente en la Sala Presidencial.

Desde el aeropuerto, Francisco recorrió en papamóvil los 19 kilómetros que lo separaban de la nunciatura apostólica donde se alojará durante su estancia en la Ciudad de México y donde le esperaban cientos de personas.

El Papa salió, más tarde, de la Nunciatura Apostólica para saludar y bendecir a los feligreses reunidos en las afueras de la representación diplomática sobre la calle Juan Pablo II. Francisco se dirigió hacia la valla ubicada frente a la Nunciatura donde algunas personas le regalaron flores blancas para ser bendecidas.

De forma totalmente improvisada, el Papa tomó un micrófono para saludar a las personas y antes de darles la bendición les pidió que al volver a sus casas para descansar recen a la Virgen "por las personas que quiero y también las que no quiero y por las que están enojadas, tienen celos o envidias".

El Papa exhortó además a rezarle a la Madre de Dios por todos "los que nos han hecho mal" ya que el "Señor nos va a dar la fuerza" para hacerlo.

El Pontífice les dio la bendición y les recordó "que mañana es sábado, es un día medio libre y pasado mañana es domingo y es un día libre y tenemos muchas actividades. Tenemos que estar todos descansados".

"Mañana nos volvemos a encontrar, pero no se olviden, mientras van a casa y antes de dormir, recuerden esos rostros: las personas que quieren, las que no nos quieren, y a las que nos hicieron daño, para que la Virgen los bendiga".

"Adiós, buen descanso, que Dios los bendiga", concluyó.+

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