Miércoles 1 de diciembre de 2021

Rosario por la Argentina: Una multitud rezó por la Patria

  • 27 de octubre, 2021
  • Buenos Aires (AICA)
La Catedral de Buenos Aires se llenó en la XVIII edición de esta celebración, convocada por las exalumnas de las Hijas de María Auxiliadora. Luego se celebró la Misa por la Patria.
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El rezo del Rosario por la Argentina congregó ayer a una buena cantidad de fieles en la Catedral de Buenos Aires, con el lema "La patria nos necesita, recemos por ella".

“Pensaba que iba a venir menos gente”, confió a AICA la principal organizadora, Stella Maris Vivares de Bovera, de las ex alumnas de las Hijas de María Auxiliadora, que desde hace 18 años convocan a este rezo anual, que al principio se hizo en plazas al aire libre.

El año último, por el Covid 19, la oración solamente se pudo hacer de modo virtual, conectándose quienes rezaban por Internet.

De todos modos, la celebración excedió este año a la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, ya que se rezó al mismo tiempo en otras catedrales, como las de Rosario y Córdoba, y hubo grupos de oración unidos desde Tucumán, Salta, Mendoza, Chubut, Entre Ríos y otros puntos del país.

Al concluir el XVIII Rosario por la Argentina, el rector de la Catedral porteña, presbítero Alejandro Russo, celebró la Santa Misa por la Patria.  

Homilía: la semilla que Dios dio y el trabajo humano
El oficiante recordó que todos los años las exalumnas de las Hijas de María Auxiliadora convocan con otras asociaciones pertenecientes a la arquidiócesis de Buenos Aires a rezarle a la Virgen en el aniversario del día en que el entonces presidente de la República, general Juan Perón, decretó el 27 de octubre de 1949 que María Auxiliadora fuera la patrona del campo argentino.

“Esta advocación nos trae a la memoria aquel momento importante de la historia de la humanidad, la batalla de Lepanto, cuando el papa les pide a los soldados que cursen esa batalla con el grito de “María, auxilio de los cristianos”, el “ruega por nosotros” y el rezo del Santo Rosario.

“La batalla se ganó, y fue importante para la historia de la cristiandad.  Y deja un principio, que se afirma en el Evangelio que acabamos de escuchar: que lo primero ciertamente es rezar, pero ese rezar no queda sujeto a esa actividad. Desgraciadamente, muchas veces corrientes minimalistas o espiritualistas  distorsionan el valor de la oración. La oración es lo primero, es llenarse de Dios, pero inmediatamente es el   trabajo humano. Trabajo humano - como el texto del  Evangelio dice- de sembrar la semilla, para que crezca el árbol, de cuidarla, para que crezca el árbol, y de tomar del árbol los frutos para la vida humana.

“Porque de  otra forma –añadió-, sería contradecir el espíritu que Dios le dio desde el comienzo a la Creación cuando le hizo poner al hombre el nombre a cada realidad que incorporaba en el ámbito de lo creado. Eso es el signo claro de que  lo temporal queda en manos del trabajo humano. Por eso hoy rezamos pero también nos comprometemos a trabajar. Así como pasa en el campo, que la cosecha es el final del trabajo del sembrado, de la semilla que Dios dio pero sin el trabajo humano esa cosecha no se podría hacer.”

Ex alumnas de María Auxiliadora acercaron al altar verduras, frutas y espigas, con el sentido de aquel decreto Nº 26.888, de 1949 -promovido por el entonces ministro de Agricultura y Ganadería, Carlos Emery-, por el cual "todos los 27 de octubre, a nivel nacional, se honrará a María Auxiliadora como patrona de los campos argentinos” (este año, excepcionalmente, la celebración se hizo el día anterior).

Motociclistas peregrinos: “Dios es mi copiloto”
Antes de comenzar el Santo Rosario, por el pasillo central avanzaron llevando una imagen de la Virgen de Luján integrantes de Motociclistas Peregrinos, que habían dejado sus motos estacionadas junto al templo. Iban precedidos por efectivos de la Policía de la Ciudad y llevaban también un estandarte con el lema “Dios es mi copiloto”.

En la misa se acercaron ofrendas pidiendo por la Justicia, por la Constitución, por la paz, por la vida, por la salud (estas últimas llevadas por quienes “pusieron el cuerpo” durante la epidemia (médicos, policías de la Ciudad).  Este año se pidió especialmente por “aquellos que han sufrido a lo largo de este tiempo como consecuencia de la pandemia, y en agradecimiento de todos los que ayudaron física y espiritualmente a sobrellevar esta situación".

Distintas asociaciones y redes sociales
Entre quienes llevaron ofrendas había integrantes de la Legión de María, de las Nazarenas, de la Orden de los Santos Ángeles, de la Asociación Damas Salesianas, del movimiento de Schoenstatt, de Grávida (ayuda a la vida naciente). Llevó el pabellón nacional una mujer, Alejandra Romero, de un grupo de oración de la parroquia Nuestra Señora de Loreto, de El Palomar, que ha alcanzado amplia difusión en redes sociales con los grupos de whatsapp “Rosario por tu País", "Hijos de María" y "Quién como Dios".

Como otros años, Julián Carrizo, de la Legión de María, acompañó a subir y bajar del presbiterio a las personas mayores que rezaron Ave Marías desde el ambón.

Distintas instituciones que fueron plegándose a esta iniciativa de rezar por la Patria se organizaron para poner intenciones especiales y hacer rezar cada Ave María de los misterios dolorosos por distintos miembros de su institución. Apoyan también esta iniciativa la Acción Católica, la Obra de Don Bosco y otras entidades.

Hubo explicación por lengua de señas y participó un contingente de una comunidad de personas sordas. Este encuentro anual fue precedido por reuniones de oración y de adoración en distintos templos, como las que movilizó el presbítero Adolfo Lozada en la parroquia  de San Benito, en el barrio porteño de Palermo. También las hubo en las parroquias de Nuestra Señora de la Merced y del Santísimo Sacramento, en el centro de la ciudad. Y hubo quienes difundieron el rezo del Rosario en parroquias de Caseros, Bella Vista y Morón, en la provincia de Buenos Aires.

Al final, se cantó el himno a María Auxiliadora.+ (Jorge Rouillon)