Martes 30 de noviembre de 2021

Mons. Urbanc bendijo la nueva capilla de la cárcel de varones en Miraflores

  • 25 de noviembre, 2021
  • Miraflores (Catamarca) (AICA)
La ceremonia de bendición se realizó en el marco del 30° aniversario del Servicio Penitenciario Provincial. La capilla está dedicada a su patrono, san Maximiliano Kolbe.
Doná a AICA.org

La nueva capilla de la cárcel de varones de Miraflores, departamento Capayán en Catamarca, fue bendecida por el obispo diocesano, monseñor Luis Urbanc, acompañado del capellán, el presbítero Dardo Olivera. La construcción edilicia finalizó el 12 de noviembre y su inauguración se realizó este martes 23, en coincidencia con el Día del Agente Penitenciario.

La ceremonia se llevó a cabo en el marco del 30° aniversario del Servicio Penitenciario Provincial, y contó con la presencia de autoridades del Ministerio de Seguridad y del Servicio Penitenciario, que realizaron la inauguración oficial de este espacio de fe.

La capilla está dedicada a san Maximiliano Kolbe, cuya imagen fue descubierta durante el acto. El santo patrono fue un sacerdote y fraile franciscano conventual que murió voluntariamente en el campo de concentración de Auschwitz, Polonia, durante la II Guerra Mundial, después de que pidió ser intercambiado por un prisionero a punto de ser ejecutado.

Antes de proceder a la bendición, monseñor Urbanc manifestó que “después de mucho bregar, tenemos en el Servicio Penitenciario este enorme templo, que ha sido hecho con el sacrificio de muchos”, a la vez que ponderó “el esfuerzo, el sacrificio, el amor, que han puesto los internos, porque la mano de obra es de ellos, y esto es elogiable”.

A continuación, señaló: “Tenemos que seguir fortaleciendo los vínculos y construir esta Casa de Dios y donde se reúnen los hijos de Dios; es muy importante dentro del Servicio Penitenciario”.

Además, agradeció “a todos los que de una u otra manera han cooperado para que esto sea una realidad”, y pidió a San Maximiliano Kolbe “que desde el Cielo siga animando a todos los que prestan un servicio, pero sobre todo para que cada uno de los internos pueda, a partir del encuentro con Dios, ir sanando las heridas en sus corazones; que puedan ir reconciliándose consigo mismos, con la familia y la sociedad, y que esa anhelada reinserción en la sociedad sea muy provechosa”. 

En ese sentido, remarcó que “es muy importante la oración, el silencio, la meditación, la participación en los sacramentos, especialmente de la Eucaristía y la Reconciliación, para que el Señor pueda entrar con su gracia y sanar el corazón”.

En tanto, valoró la tarea del padre Dardo, quien “con mucho entusiasmo, tesón y dedicación acompaña este proceso espiritual acá”, y destacó que “hasta tenemos pabellones dedicados a esta tarea pastoral”.

También mencionó que “la misma comunidad parroquial va haciendo un camino de descubrir cuál es el sentido de prestar un servicio a los hermanos que están privados de la libertad cumpliendo una pena”.

Y concluyó: “Es importante que se sepa que hay un trabajo serio, sostenido, hecho con mucho amor, para que todos puedan ir tomando conciencia de la importancia que tiene la dimensión espiritual en la vida humana; y aquí de un modo particular”.

Las instancias del acto fueron seguidas por la comunidad carcelaria a través de la transmisión en vivo de la radio de la Pastoral Carcelaria. +