Jueves 26 de mayo de 2022

Se inauguró en Ciudad Evita la ampliación de la casa del Hogar de Cristo

  • 30 de diciembre, 2021
  • San Justo (Buenos Aires) (AICA)
El obispo de San Justo, monseñor Eduardo García, presidió el 27 de diciembre la misa de inauguración de un nuevo sector de la Casa San José Obrero del Hogar de Cristo, en Ciudad Evita.
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Con una misa presidida por el obispo de San Justo, monseñor Eduardo García, el lunes 27 de diciembre fue inaugurada la ampliación de la Casa San José Obrero del Hogar de Cristo, en el Barrio 22 de Enero, Ciudad Evita, en la diócesis de San Justo.

Se trata de la construcción de una nueva ala de la casa que hace tres años donaron las Religiosas de San José y  en la que ellas vivieron por un período de 25 años.

El objetivo de la ampliación es poder contar con más espacio para recibir a más jóvenes que necesitan respuestas integrales a situaciones de vulnerabilidad social y de consumo problemático de sustancias y que también tienen su salud comprometida por dicho consumo.

Desde el Hogar de Cristo buscan acercarse a cada historia sagrada personal de los muchachos con problemas de adicción, abrazar la vida como viene y acompañar su proceso para reconocerse persona, imagen y semejanza de Dios con posibilidad de amar y vincularse con los demás.

La Eucaristía de inauguración estuvo concelebrada por los sacerdotes de la parroquia Beato Enrique Angelelli y Mártires Riojanos. También se hicieron presentes otros sacerdotes del equipo de curas de las barriadas matanceras “Padre Bachi”, religiosas, laicos y laicas de comunidades hermanas y numerosos jóvenes de los Hogares de Cristo y del Buen Samaritano. 

En su homilía, Monseñor García expresó: “No es una ampliación nomás. Es un ensanche del corazón. Podemos ampliar muchas casas sin ensanchar el corazón. Podemos construir muchas viviendas con un corazón pequeñito y mezquino.  Es al revés: porque se ensancha el corazón se ensancha la casa, porque el corazón empieza a decir ‘hay lugar para más’ y entonces se necesita  la casa. Porque el corazón dice ‘¡no alcanza!’ y se ensancha la casa. Es muy lindo ver que se ensancha la casa, pero a mí me llena más descubrir que se ensanchó el corazón”, admitió. 

“Y cuando se ensancha el corazón no hay quien lo pare. Que se nos siga ensanchando el corazón para que las paredes nos queden chicas. Que se nos siga ensanchando el corazón para que haya muchos más hermanos que puedan estar en esta casa y comenzar a tener vida y vida en abundancia. Damos gracias a Dios porque se agrandó la casa y porque se ensanchó el corazón. Pedimos a Dios que haya muchos corazones que se sigan ensanchando para que haya muchas más casas donde  se pueda tocar, escuchar y ver al Dios de la vida”.+