Viernes 9 de diciembre de 2022

Mons. Colombo: El "abismo doloroso" entre quienes tienen mucho y quienes no tienen nada

  • 27 de septiembre, 2022
  • Mendoza (AICA)
"La palabra de Dios tan elocuente, invita a una conversión, a estar atentos a las necesidades de nuestros hermanos", destacó el arzobispo de Mendoza al reflexionar sobre la historia del pobre Lázaro.
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El arzobispo de Mendoza, monseñor Marcelo Daniel Colombo, presidió la Eucaristía dominical desde el templo de Nuestra Señora de la Merced, en la capital de la provincia, donde detalló los motivos para dar gracias, entre ellos la celebración de la Virgen de la Merced, patrona regional y cuya devoción se remonta a los comienzos de la vida de la Patria, y por la Jornada Mundial del Migrante y las muchas acciones comunitarias a favor de los hermanos que “dejan su casa para venir a poner su morada entre nosotros”.

El arzobispo mendocino detalló que en las lecturas del día el profeta Amós insiste sobre la rectitud de vida y el evitar toda forma de opresión de los hermanos; el apóstol Pablo llama a pelear “el buen combate de la fe; es decir a estar con las armas que Dios nos ha dado, dispuestos para enfrentar el mal y extender el reino de Dios entre los hombres”; y el evangelio de Lucas trae esta historia tan fuerte sobre el sentido de Justicia que guía el obrar de Dios respecto del hombre, cuando llega el momento de rendirle cuentas.

“La historia del pobre Lázaro es una historia que nos toca en el corazón porque nos habla del abismo, que en otros lenguajes puede ser ‘la grieta’. Aquí no es entre las personas que piensan distinto o los que son de distintos partidos políticos, sino en aquella grieta o abismo más doloroso: aquellos que tienen mucho y aquellos que no tienen nada”, explicó.

Monseñor Colombo aseguró que “Dios sostiene la vida de los pobres; pero pobres nosotros si no sabemos, en nuestro tiempo, darle a Dios lo que es de Dios y a los pobres lo que les corresponde en justicia”.

“La palabra de Dios tan elocuente, hoy nos invita a una conversión, a estar atentos a las necesidades de nuestros hermanos. No por miedo sino, sobre todo, considerando que Dios tiene especial predilección por aquellos que nos hablan en nombre de su hijo Jesucristo. Feliz día de la Virgen de la Merced. Felicidades queridos hermanos migrantes, y que Dios siempre nos dé fuerzas para amar servir y testimoniar su palabra entre los hombres”, concluyó.+