Sábado 24 de julio de 2021

Misa del arzobispo de Corrientes en el Hospital de Campaña

  • 14 de junio, 2021
  • Corrientes (AICA)
Mons. Stanovnik invitó a confiar en Dios, que es El que puede serenar el corazón y dar "paz y esperanza para encontrarle sentido y dirección a esta situación que nos desvela y mortifica"
Doná a AICA.org

El arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik OFMCap , presidió el 11 de junio la misa desde el Hospital de Campaña, donde rezó por los enfermos de coronavirus y sus familias y el personal de salud del centro asistencial.

“La Providencia de Dios -dijo el arzobispo en la homilía- quiso que hoy, junto con nuestros queridos enfermos y sus familiares, con ustedes, amados y admirados médicos, enfermeras y todo el personal de salud que, a pesar del cansancio y tantas veces agobiados por la impotencia, la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús nos invite a contemplar el corazón de Dios”.

“La fe en Jesús, en su amor por cada uno de nosotros, especialmente por los que más sufren, nos da fuerzas para asociar nuestros sufrimientos a los de Él y pedirle que los transforme en amor y nos alivie la pesada carga que venimos soportando en el límite de nuestras fuerzas ”, recordó.

El arzobispo correntino afirmó que “cuando nos toca vivir situaciones difíciles y que se prolongan en el tiempo, como la pandemia que nos aflige, inevitablemente nos enfrentamos con los temas fundamentales de nuestra existencia como son la vida, la muerte, el dolor, la felicidad, Dios. Y a su vez nos arrancan las preguntas más simples y esenciales: por qué y para qué vivimos, porqué tenemos que sufrir, dónde está Dios y por qué no interviene”.

“Hoy nos enfrentamos con el sufrimiento de los enfermos y los fallecidos a causa del Covid, con la consternación y el desconsuelo de sus familiares, la fatiga de los que acompañan y hacen todo lo posible por curar y arbitrar los medios para detener esta enfermedad, con todos ellos compartimos desconcertados la pregunta por qué nos tiene que suceder esto, qué sentido tiene esta zozobra y angustia que estamos viviendo”, agregó.

“No es suficiente que nos expliquen las causas inmediatas ni las últimas que provoca esta desolación de no saber qué puede suceder mañana. Necesitamos una palabra en la que depositar nuestra confianza, a alguien que serene nuestro corazón y nos dé paz y esperanza para encontrarle sentido y dirección a esta situación que nos desvela y mortifica”, planteó.

Monseñor Stanovnik invitó a aceptar confiados la invitación que hace Jesús hoy con el “corazón en la mano”, evocando la conmemoración del Sagrado Corazón, cuando dice: “Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré. Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio. Porque mi yugo es suave y mi carga liviana”. 

“Esta invitación tan oportuna y feliz, que nos hace Jesús, se enlaza con la fiesta del Inmaculado Corazón de María que vamos a celebrar mañana. Ella, con su ternura y su firmeza nos hace más fácil y más seguro el acceso a Dios, a Ella nos encomendamos junto con nuestros enfermos y sus familiares y a todos los que día a día están con ellos para aliviar sus dolencias, sostenerlos en la fe y mantener la esperanza, sobre todo cuando están puestos a prueba como nos sucede en medio de esta pandemia. Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío”, concluyó. +