Sábado 20 de julio de 2024

Los obispos bolivianos reciben a indígenas de la Amazonía y alertan sobre el deterioro de la selva

  • 25 de abril, 2023
  • Cochabamba (Bolivia) (AICA)
En el marco de su Asamblea Plenaria, los prelados pidieron a las autoridades y a la sociedad en general escuchar el dolor de los indígenas y respetar su ecosistema.
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La Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), en el marco de su CXII Asamblea Plenaria que se desarrolla en Cochabamba, mantuvo un encuentro con el Parlamento de Naciones y Pueblos Indígenas de la Amazonía, Oriente y Chaco Boliviano, y escucharon los problemas, vinculados a las actividades extractivistas, que sufren los habitantes de la selva. Por ello, decidieron mediar y trasladar la preocupación a las autoridades, para que atiendan la emergencia de esas comunidades.

“Hemos escuchado el maltrato a su dignidad indígena por haber defendido a sus hermanos y a su territorio, los constantes avasallamientos culturales y territoriales, la deforestación de sus bosques, la contaminación de sus aguas, ocasionando un impacto medioambiental sin precedentes y de grandes consecuencias”, dijo monseñor Giovani Arana, secretario general de la CEB, en conferencia de prensa el lunes 24 de abril.

Monseñor Arana resaltó que los indígenas comparten su riqueza natural con toda la humanidad; por ello, el cuidado de la Amazonía debería ser un compromiso de todos. Además, resaltó que la Constitución Política del Estado respalda la defensa de los derechos de los pueblos indígenas a tener un medioambiente libre y propicio para el desarrollo de sus culturas.

“Sembremos solidaridad, diálogo y respeto, sembremos cercanía respetuosa entre todos los bolivianos. Pedimos que las autoridades llamadas por ley escuchen su clamor, cuiden y protejan a estos hermanos nuestros que habitan la Amazonía y el Chaco”, indica el comunicado de la CEB sobre el tema.

El secretario general de la CEB pidió que la bendición de Dios ayude a las autoridades y a la sociedad en general a escuchar el dolor de los indígenas, para respetar con honestidad su ecosistema, que está alejado de la forma de vida urbana.

Preocupación por la violencia y los atropellos a los derechos humanos
Por su parte, el presidente de la CEB, monseñor Aurelio Pesoa, expresó su preocupación por los altos índices de violencia, por la falta de respeto a los derechos humanos y a la libertad, durante su homilía en la misa de apertura de la Asamblea Plenaria, el domingo 23 de abril, en el santuario de Urkupiña, en Cochabamba.

El vicario apostólico de El Beni señaló que hoy hay muchas razones para perder la esperanza, por motivos como ”la guerra y su reguero de destrucción de familias lastimadas por el dolor y la muerte”, “la violencia y falta de respeto a los derechos fundamentales de los seres humanos”, “el sistema de justicia que son puro servicio a los privilegiados del mundo, pero que no sirven a la verdad, ni al pueblo, ni a los inocentes, ni a los desprotegidos” y debido también a que “la libertad, que es el don que nos ha dado Dios, es despreciada, cada vez somos menos libres y se respeta menos al que piensa diferente, al que opina de otra forma, al que es otro y único”, sostuvo.

“Especialmente los más necesitados, porque son víctimas de la injusticia en la que vivimos, una y otra vez se les prometen días mejores, y una y otra vez se les decepciona y no se cumple lo que se les promete”, dijo.

Señaló que “cada vez más sufrimos violencia y falta de respeto a los derechos fundamentales de los seres humanos, ni siquiera a la vida de los no nacidos se respeta, ni de los niños que son sometidos a la violencia”.

Pidió así, a Cristo resucitado, que reafirme la fe y devuelva la esperanza a los bolivianos, a quienes los exhortó a trabajar por un mundo y una Bolivia en la que sea posible vivir bien, con justicia, tolerancia, inclusión para todos, y se construya un país de verdaderos hermanos.

Ante este contexto, dijo que aún hay motivos de alegría para los fieles, pues si Dios camina con nosotros la vida tiene sentido. “Si Cristo ha resucitado, la vida tiene sentido, porque sabemos que Él está vivo y camina con nosotros y nos da fuerzas para luchar en la vida y para construir un mundo más humano, más cristiano y más fraterno, un mundo en el que vale la pena entregarse y amar, vale la pena ser honestos, vale la pena trabajar por la justicia, vale la pena dar la vida queriendo cambiar este mundo”, enfatizó monseñor Pesoa.+