Viernes 30 de julio de 2021

La OMS admite a la Santa Sede como Estado observador, con voz pero sin voto

  • 1 de junio, 2021
  • Ginebra (Naciones Unidas) (AICA)
La resolución, presentada por Italia, fue adoptada por consenso por la Asamblea Mundial de la Salud, copatrocinada por 71 países de todas las zonas geográficas del mundo.
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La Asamblea Mundial de la Salud ha reconocido de manera formal a la Santa Sede como Observador en la Organización Mundial de la Salud (OMS), como Estado No Miembro Observador. Decisión que se ha adoptado tras la resolución presentada por Italia.

La resolución, copatrocinada por 71 países de todas las áreas geográficas, prevé la alineación del estatus de la Santa Sede con el de la OMS con el que fue reconocido por las Naciones Unidas en 2004. Se trata de un reconocimiento del papel desempeñado por la Santa Sede en los campos humanitario y sanitario, especialmente en los países en desarrollo y en la lucha contra la pandemia.

La Oficina de Prensa de la Santa Sede informó también que esta decisión “manifiesta la relación que la Santa Sede mantiene de modo continuado con esta Organización desde el año 1953”, ya que ese año, de hecho, la Santa Sede comenzó a participar en las sesiones de la Asamblea Mundial de la Salud como observador "ad casum", a raíz de las invitaciones especiales del director general de la OMS. 

Por otro lado, testimonia “el compromiso de la familia de las naciones para afrontar, a través del diálogo y la solidaridad internacional, los desafíos globales de la salud que afligen a la humanidad”.

El ministro italiano de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional, Luigi Di Maio, expresó su satisfacción por esta decisión al Secretario de Relaciones con los Estados del Vaticano, monseñor Paul Richard Gallagher. Para Italia es un "éxito indudable para el multilateralismo", que contribuirá a fortalecer la cooperación en el campo de la salud. "Será de gran inspiración para todos los Estados miembros", dice el ministro de exteriores italiano.

Países de todo tipo de culturas
Así, los 71 países que copatrocinaron la decisión fueron: Albania, Argelia, Andorra, Angola, Arabia Saudí, Argentina, Armenia, Austria, Bahrein, Bangladesh, Bélgica, Botsuana, Brasil, Bulgaria, Cabo Verde, Chile, Colombia, Costa Rica, Croacia, Chipre, Ecuador, Egipto, El Salvador, Emiratos Árabes Unidos, Esuatini (antes llamada Swazilandia), Filipinas, Georgia, Alemania, Japón, Grecia, Guatemala, Haití, India, Indonesia, Irlanda, Italia, Kenia, Kuwait, Letonia, Líbano, Lituania, Madagascar, Malta, Marruecos, Mónaco, Montenegro, Mozambique, Namibia, Nicaragua, Omán, Pakistán, Panamá, Perú, Polonia, Portugal, Qatar, República Checa, República de Corea, República Dominicana, Rumanía, San Marino, Senegal, Sierra Leona, Singapur, Eslovaquia, Eslovenia, Sudáfrica, Sri Lanka, Turkmenistán, Ucrania, Hungría y Vanuatu.

La Iglesia llega donde nadie quiere llegar
Casi nadie discute que la Iglesia Católica, si se suman todas sus organizaciones y entidades, es la mayor proveedora no-estatal de servicios sanitarios del mundo. Gestiona, según datos de finales de 2018, casi 5.200 hospitales, casi 15.500 dispensarios, casi 600 leproserías y más de 15.400 hogares para ancianos y enfermos crónicos.

Hay países enteros donde la mayor parte de los servicios sanitarios -especialmente en zonas rurales- los ofrecen entidades católicas.

En plena pandemia, muchos países han podido ver aún con más claridad la indispensable aportación de las entidades sanitarias católicas.

Derecho a proponer y replicar, sin voto
Como Estado no Miembro Observador, la Santa Sede podrá participar, sin voto, en la Asamblea de la Salud de la OMS, podrá hacer intervenciones, reservar turno de palabra en sus asambleas, reuniones de comités, administrativos y de financiación, tendrá derecho a réplica, podrá proponer puntos de orden del día que impliquen a la Santa Sede, podrá participar en resoluciones y decisiones y borradores que mencionen a la Santa Sede y tendrá un asiento. No podrá votar ni proponer o presentar candidatos.

La decisión recuerda que la Santa Sede acude ya a las sesiones de la Asamblea de Salud desde 1953, que ha sido observadora en las reuniones del Equipo Ejecutivo desde 1953 y que es Estado Permanente Observador de Naciones Unidas desde 1964. 

La decisión enumera también los numerosos organismos de Naciones Unidas y de cooperación internacional en los que la Santa Sede participa.

En el día a día, los campos de colaboración son incontables, porque los médicos misioneros de la Iglesia y sus congregaciones y organizaciones llegan donde casi nadie más se atreve o se molesta en llegar.+