Viernes 17 de septiembre de 2021

La Iglesia de Goya cumple 60 años y lo celebra con un Jubileo Diocesano

  • 16 de diciembre, 2020
  • Goya (Corrientes)
La comunidad diocesana de Goya comenzó el 8 de diciembre el jubileo por los 60 años de la diócesis.
Doná a AICA.org

En el marco de la solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María, la comunidad de Goya dio inicio el 8 de diciembre al jubileo por los 60 años de vida diocesana.

Con el lema "Vayan juntos y testimonien mi vida", la misa estuvo presidida por el obispo,  monseñor Adolfo Ramón Canecín en la catedral, y tuvo su réplica en las parroquias de los departamentos de Curuzú Cuatiá, Mercedes, Esquina, Lavalle, Sauce, Monte Caseros  y Goya.

La diócesis de Goya fue creada el 10 de abril de 1961, y el 17 de septiembre del mismo año fue consagrado obispo monseñor Alberto Devoto, quien asumió el 9 de octubre de 1961.

En su homilía, el obispo manifestó: "Nosotros queremos entroncar y asumir la historia, por eso hemos asumido el lema del jubileo anterior, que decía ´Vayan y comuniquen mi vida´, un imperativo de Jesús a que en el mandato misionero da a toda la gente, y ahora le agrego dos palabras ´juntos´ y ‘testimonien´ cambiando la palabra comuniquen porque la palabra comunicar es rica pero no alcanza a decir todo".

"Testigo es el que hizo la experiencia y el que vive. Por lo tanto, tenemos que ir juntos y testimoniar la vida de Jesús, porque Él es la Buena Noticia, su palabra, sus gestos y actitudes, su obra, su pasión, muerte, resurrección y glorificación, es el misterio central de nuestra fe".

En este año jubilar queremos "tener una mirada retrospectiva, hacia atrás, para hacer memoria agradecida en la persona de los tres primeros obispos: Alberto Devoto, Luis Stockler y Ricardo Faifer" invitó el obispo, “porque allí tenemos distintos momentos de la vida diocesana y queremos rescatar nombres, anécdotas, caminar en la rica historia de nuestra diócesis".

"Que esta memoria agradecida no nos deje con la nostalgia, que no nos deje mirando hacia atrás" advirtió y alentó  a “que la memoria sea auténtica y  nos meta en el hoy, aquí y ahora"-

El segundo momento del año jubilar, planteó el obispo, es para "mirar el presente, para ver dónde y cómo estamos parados como Iglesia católica, asumiendo lo que nos dijo el Concilio Vaticano II, el magisterio de la Iglesia, y el catecismo".

Para este año, recomendó lo que dice el papa Francisco: “Un desafío a hacer una Iglesia en permanente salida misionera, decididamente misionera".

Finalmente, animó a, desde la misión, “revisar nuestras actitudes, nuestra estructura eclesial”, porque “nos va a permitir hacer un camino de conversión no sólo personal, no sólo comunitaria, sino de conversión pastoral". En ese sentido, animó a "involucrar a todos los bautizados en salida misionera”, salir de la comodidad,  “¡Abrir la puerta para que quepan todos los bautizados!”.

"Una vez terminado el jubileo vamos a pensar una asamblea, pueblo de Dios, para elaborar juntos un plan pastoral diocesano", anticipó.+