Viernes 7 de octubre de 2022

La arquidiócesis de Corrientes remite a la CEA la síntesis de su camino sinodal

  • 7 de julio, 2022
  • Corrientes (AICA)
El arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik, destacó la generosidad de los participantes de este proceso que, el Equipo Sinodal, definió como fruto de la experiencia comunitaria.
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El Equipo Sinodal Arquidiocesano presentó el proceso desarrollado en cada una de las comunidades parroquiales, pastorales, grupos y movimientos durante este “caminar juntos” sinodal en la arquidiócesis de Corrientes, y remitió a la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) una síntesis de lo actuado que, aseguró, es "fruto de una fructífera experiencia comunitaria".

Al referirse al camino realizado y plasmado en la síntesis, el arzobispo de Corrientes, monseñor Andrés Stanovnik OFMCap, destacó la generosidad de los que fueron partícipes y protagonistas de este proceso desarrollado “en medio de la pandemia del Covid-19 y los devastadores incendios que padecimos en gran parte de la provincia”. 

“Me agrada tener la oportunidad de presentar el camino de preparación al Sínodo sobre la sinodalidad, que hemos transitado en nuestras comunidades parroquiales, instituciones y movimientos. Fui testigo del esfuerzo que realizamos para empezar ese camino en medio de la pandemia del Covid-19 y los devastadores incendios que padecimos en gran parte de la provincia”, subrayó.

“Sin embargo, los referentes del Equipo Sinodal Arquidiocesano, junto con los referentes locales, no se dejaron abatir por la adversidad y respondieron generosamente al llamado de motivar la reflexión sobre cómo estamos caminando juntos todos, fieles laicos, personas consagradas, diáconos sacerdotes y obispos, y qué debemos hacer para afianzar más la comunión, la participación y la misión”, agregó.

El arzobispo correntino sintetizó que “al final de este camino, hemos recogido la reflexión y los testimonios para enviarlos a la Comisión Episcopal de animación para el Sínodo, con una conciencia nueva sobre la importancia de ser una Iglesia más sinodal, es decir, con una voluntad decidida de continuar profundizando el estilo eclesial de caminar juntos. Para ello, vamos a aprovechar el próximo Encuentro del Pueblo de Dios para celebrar la comunión diocesana, ampliar más los espacios de participación, y entusiasmarnos para ser una Iglesia audazmente misionera”. 

“Ponemos estos anhelos en el corazón de nuestra tierna Madre de Itatí y le pedimos que nos conceda un gran amor a su Divino Hijo Jesús”, concluyó monseñor Stanovnik.

Síntesis del proceso sinodal arquidiocesano
La etapa diocesana del camino sinodal en la arquidiócesis de Corrientes se inició en un contexto de post pandemia, finalizando el año 2021 y con el Pueblo de Dios retomando lentamente las vidas comunitarias y eclesiales previas a la pandemia del Covid-19. En este ámbito resultó poco entusiasta al principio la convocatoria de proponer referentes parroquiales para acompañar esta primera etapa de escucha; se convocaba sobre el final de un año que todavía parecía no estar del todo en marcha. Ya con el inicio del año 2022, y nuevamente golpeados como pueblo correntino por la situación terrible de los incendios en la provincia, desde el Equipo Diocesano Sinodal y los referentes parroquiales pudimos encontrarnos y empezar a reflexionar nuestro caminar juntos como Iglesia particular en un cincuenta por ciento de participación de las Parroquias y algunas pastorales. Desde estos encuentros con espacios de oración, iluminación y escucha, pudimos experimentar la gran necesidad de reencontrarnos, de ser escuchados, de compartir. En las distintas reuniones donde se reflexionaba sobre el Sínodo, el tiempo programado resultaba siempre poco. Nos quedamos con ganas de más. 

La síntesis que ofrecemos es el reflejo de muchos aportes personales, expresados en las diversas comunidades, aunque, mayoritariamente fue elaborada por agentes pastorales de participación activa en las comunidades. Por diversos motivos, no se ha llegado del modo como se esperaba a las periferias de nuestras comunidades, es decir, a aquellos bautizados que están alejados de la vida parroquial, ni tampoco a aquellos que solo participan de la misa dominical. Aunque claro, hubo comunidades que hicieron el esfuerzo de salir del templo. Se dificultó, quizás por falta de tiempo, salir de ámbito puramente parroquial.

El territorio diocesano es amplio, con un gran número de comunidades rurales. Muchas de ellas sostenidas por la piedad popular y las tradiciones religiosas heredadas en las familias. 

Resultó especialmente providencial la activa participación que hubo en todos los encuentros por decanatos llevados a cabo en puntos alejados de la Capital, varios de ellos afectados intensamente por los incendios, así como la participación que pudimos vivir con movimientos, grupos y pastorales diocesanas. La aparente apatía del inicio fue dando lugar a que el tema de la Sinodalidad se vaya instalando en nuestra diócesis, impregnando lentamente nuestra vida comunitaria como esencia misma del ser Iglesia, animándonos a compartir de manera más intensa, nuestro proceso de escucha.

Debemos destacar la predisposición y el buen ánimo de los referentes laicos que han acudido de las distintas parroquias de toda la arquidiócesis y su entusiasmo por hacer llegar a todos la propuesta del Sínodo pero, sobre todo, la invitación a pensar juntos nuestra experiencia sinodal. Debemos resaltar también la comprensión acerca del tema propuesto.

Nos dimos cuenta de la necesidad de hacer el ejercicio de la Escucha. Estamos acostumbrados a participar pasivamente en las distintas actividades dentro de la Iglesia. Escucharnos y escuchar la voz del Espíritu cuesta, para ello es necesario hacer un esfuerzo y al mismo tiempo, hacer el ejercicio de la escucha.

Hubo hermanos laicos, provenientes de los distintos grupos y asociaciones de la Iglesia que han hecho un esfuerzo muy valioso a la hora de preparar los encuentros y así también tuvieron la creatividad para llegar a aquellos que no frecuentan la parroquia, para lo cual han tenido que salir a las calles a hacer llegar esta consulta.

La mirada plasmada fue casi total desde la fe, desde la mirada pastoral, no planteada desde preocupaciones sociales, que podrían haber enriquecido la mirada como la falta de trabajo, la pobreza, la economía.

El texto completo de la síntesis puede leerse en el link (PDF).+