Sábado 15 de mayo de 2021

Gesto de fraternidad de los credos argentinos en el Día de la Libertad Religiosa

  • 25 de noviembre, 2020
  • Buenos Aires (AICA)
Fue durante el encuentro "Las religiones al servicio de la fraternidad en el mundo", que organizó la Conferencia Episcopal Argentina en la catedral metropolitana de Buenos Aires.
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La Conferencia Episcopal Argentina (CEA) organizó hoy, en el Día de la Libertad Religiosa, el encuentro "Las religiones al servicio de la fraternidad en el mundo" en la catedral metropolitana de Buenos Aires.

Referentes de los credos -judíos, musulmanes, cristianos, evangélicos, ortodoxos, budistas- se unieron en una reflexión común sobre la base de la encíclica Fratelli tutti del papa Francisco. Cada uno ofreció un mensaje breve sobre lo que pone al servicio de la fraternidad y el respeto.

El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Mario Aurelio Poli, dio la bienvenida en la catedral a los representantes de los cultos, recordando que esa fue por muchos años la cátedra episcopal del papa Francisco, desde donde “levantó su voz para que, en nombre de la libertad religiosa y de conciencia, se superen todos los prejuicios e intolerancias que no contribuyen a la paz y a la paz social”.

“Condiciones indispensables para una convivencia fraterna en la gran familia humana”, sostuvo y destacó que en la encíclica alentó a poner las religiones al servicio de la fraternidad en el mundo 

El primado argentino quiso también hacer presente al pontífice citando un párrafo de la última encíclica: “Hay un derecho humano fundamental que no debe ser olvidado en el camino de la fraternidad y de la paz; el de la libertad religiosa para los creyentes de todas las religiones. Esa libertad proclama que podemos ‘encontrar un buen acuerdo entre culturas y religiones diferentes; atestigua que las cosas que tenemos en común son tantas y tan importantes que es posible encontrar un modo de convivencia serena, ordenada y pacífica, acogiendo las diferencias y con la alegría de ser hermanos en cuanto hijos de un único Dios’”.

“Muy queridos hermanos en un mismo padre Dios, de corazón como arzobispo -les dijo- esta es vuestra casa”, concluyó.

En tanto, el obispo de San Isidro y presidente de la CEA, monseñor Oscar Vicente Ojea, también dio la bienvenida en nombre del resto de los obispos a este encuentro fraterno.

El prelado sanisidrense centró su reflexión en el Concilio Vaticano II, en el concepto de la trinidad, en la pregunta de Dios a Caín “¿dónde está tu hermano?” y en la parábola del buen samaritano.

“Tenemos los vínculos muy enfermos, este tema de la relación está como asfixiado”, advirtió, y señaló que en el capítulo primero de la encíclica el Papa, “al ver la situación del mundo y del feroz individualismo que reina en nuestra cultura, va como tronchando esta necesidad humana de relación, que se expande, nos hace crecer y nos enriquece”.

“Nos ilumina con la parábola del buen samaritano toda esta realidad, extendiendo el vínculo a la dimensión universal en el respeto a la diversidad, en el respeto al diferente y trabajar para que reine entre nosotros esa cultura. Romper los nichos de la mera afinidad, comodidad, negando toda gratuidad”, sostuvo.

Finalmente, monseñor Ojea subraya que Francisco “alude a nuestra responsabilidad como religiones para trabajar juntos por la fraternidad” y pidió a Dios que “los ilumine para encontrar juntos caminos nuevos de fraternidad que tanto los necesita nuestra patria”.

En otro momento se sumó mediante un videocomunicación el obispo auxiliar de Córdoba y presidente de la Comisión Episcopal de Ecumenismo, Relaciones con el Judaísmo y con otras Religiones (Ceerjir), monseñor Pedro Javier Torres, quien consideró que Fratelli tutti es "un don para la humanidad" y valoró la importancia de sentirse todos bajo la mirada de Dios, que "no es una mirada desde la apariencia, sino desde el corazón, una mirada de amor".

"La fraternidad se vive y se construye desde la experiencia del amor de Dios que nos ha creado y que también nos ha regalado el Cielo. El Cielo es ecuménico e interreligioso. Si vamos a compartir la mesa de la Casa del Padre juntos, más vale que nos vayamos conociendo ahora, para disfrutar de ese encuentro de fraternidad y amistad".

"Dios los bendiga a todos, y gracias por todo lo que hacen por esta Argentina que amamos", expresó el prelado cordobés.

Como anfitrión también estuvo el obispo de Chascomús y secretario general de la CEA, monseñor Carlos Humberto Malfa, y participaron referentes de distintos credos, además del secretario de Culto de la Nación, Guillermo Oliveri.

El funcionario nacional destacó que ayer firmó una declaración federal por el Día de la Libertad Religiosa, junto con otros responsables del área tanto de las provincias como de los municipios, en la que ratificaron su compromiso como servidores públicos en este sentido.

El encuentro ecuménico e interreligioso finalizó con los participantes rezando la oración que el papa Francisco compuso, y aparece en la encíclica, para dirigirse juntos al Creador. En tanto, la CEA obsequió un ejemplar de Fratelli tutti a cada uno de los presentes en la catedral porteña.

Más información en www.episcopado.org y redes sociales.+