Lunes 22 de julio de 2024

Francisco: 'La Iglesia es una sinfonía vocacional'

  • 26 de abril, 2023
  • Ciudad del Vaticano (AICA)
"Vocación: Gracia y Misión" es el tema de la 60ª Jornada Mundial de Oración por las vocaciones, que se celebra este domingo 30 de abril.
Doná a AICA.org

El papa Francisco reflexionó sobre el tema “Vocación: Gracia y Misión”, en su mensaje para la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, publicado hoy, miércoles 26 de abril. “Este día, escribe el pontífice, es una preciosa oportunidad para recordar con asombro que la llamada del Señor es gracia, don total, y al mismo tiempo un compromiso de llevar el Evangelio a los demás”.

La Jornada de Oración por las Vocaciones, se celebrará el domingo 30 de abril, cuarto domingo de Pascua, cuando en la Iglesia se lee el pasaje evangélico del Buen Pastor (Juan 10,1-10).

En su mensaje, el Santo Padre subraya que cada persona humana es elegida por Dios, “creada por amor, para el amor y con amor, y hecha para el amor”. Recordando su propia llamada al sacerdocio, Francisco explica que la llamada de Dios “tiende a darse a conocer gradualmente”, y que exige una respuesta de nuestra parte. “La vocación es 'la interacción entre la elección divina y la libertad humana'… Dios nos llama en amor y nosotros, a su vez, le respondemos en amor”.

No hay vocación sin misión
Al mismo tiempo, prosigue el pontífice, “la llamada de Dios, incluye un 'envío'. No hay vocación sin misión”. El papa Francisco destacó, una vez más, que todo cristiano bautizado está llamado a “dar un testimonio gozoso” de nuestra experiencia de Jesús a través de las obras de misericordia espirituales y corporales. En el servicio a Dios y al prójimo, “llegamos a comprender el corazón de la vocación cristiana: imitar a Jesucristo, que vino a servir, no a ser servido”.

Luego, el Santo Padre retoma la imagen de los discípulos en el camino a Emaús, después de la muerte y resurrección de Cristo, y recuerda a los fieles que nuestra vocación no es el resultado de nuestras propias "capacidades, planes o proyectos", sino que proviene de “una profunda experiencia de Jesús”. El Papa rezó para que todo hombre y mujer “se sintiera llamado a levantarse e ir de prisa, con el corazón en llamas”, como aquellos discípulos.

Una "sinfonía" vocacional
Finalmente, Francisco señaló que el llamado de Dios viene desde dentro de la comunidad de la Iglesia. La Iglesia, dijo, “es precisamente una Ekklesía, término griego que significa: asamblea de personas llamadas, convocadas, para formar la comunidad de los discípulos y discípulas misioneros de Jesucristo, comprometidos a vivir su amor entre ellos y a difundirlo entre todos, para que venga el Reino de Dios". 

Todos los miembros de la Iglesia, laicos, laicas, religiosas consagradas y ministros ordenados, tienen un papel que desempeñar en la misión de difundir el Evangelio. 

“Solo en relación con todas las demás”, dijo el Papa, “cualquier vocación particular en la Iglesia revela plenamente su verdadera naturaleza y riqueza”. En este sentido, continuó, “la Iglesia es una 'sinfonía' vocacional, con todas las vocaciones unidas pero distintas, en armonía y unidas en 'salir' para irradiar por todo el mundo la vida nueva del reino de Dios”.

Concluyendo su mensaje, el Papa Francisco describió la vocación como “un don y una tarea, una fuente de vida nueva y de verdadera alegría”. E invitó a los fieles a hacer propia la oración compuesta por el Papa san Pablo VI para la primera Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones: 

“Oh Jesús, divino Pastor de las almas, que llamaste a los apóstoles y los hiciste pescadores de hombres. Sigue atrayendo hacia ti almas ardientes y generosas entre los jóvenes, para hacer de ellos tus seguidores y tus ministros. Hazlos partícipes de tu sed de redención de todos. Abre ante ellos los horizontes del mundo entero. Respondiendo a tu llamada, que prolonguen tu misión aquí en la tierra, edifiquen tu Cuerpo Místico que es la Iglesia, y sean 'la sal de la tierra' y 'la luz del mundo'”.+

» Texto del mensaje del Papa para la Jornada de las Vocaciones