Martes 9 de agosto de 2022

Francisco en el Ground Zero: "Que este lugar de muerte se transforme en lugar de vida y paz"

  • 25 de septiembre, 2015
  • Nueva York (Estados Unidos)
Finalizado su histórico discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el papa Francisco se trasladó hacia el museo de la "Zona Cero" (o Ground Zero), para participar en un encuentro religioso con representantes de diferentes cultos en memoria de las víctimas al atentado terrorista a los Torres Gemelas ocurrido el 11 de septiembre de 2001 y que produjo la muerte de casi 3.000 personas.
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Finalizado su histórico discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el papa Francisco se trasladó hacia el museo de la "Zona Cero", para participar en un encuentro religioso con representantes de diferentes cultos en memoria de las víctimas al atentado terrorista a los Torres Gemelas ocurrido el 11 de septiembre de 2001 y que produjo la muerte de casi 3.000 personas.

Previo a la ceremonia interreligiosa el Pontífice saludó personalmente a unas 20 personas, familiares o cercanas a las víctimas del atentado.

Asimismo el Papa tuvo oportunidad de visitar el museo-memorial, -junto con el arzobispo de Nueva York, el cardenal Timothy Dolan, el nuncio ante las Naciones Unidas y otras personalidades de la ciudad neoyorquina- que exhibe lo recuperado de los escombros del ataque terrorista del 11-S contra las Torres Gemelas. Entre las diferentes exhibiciones con las que cuenta el museo, se escogió mostrarle al Pontífice, la que reúne las pequeñas posesiones materiales de las víctimas, como juegos de llaves, pelotas de golf y carteras.

Entre lo que se recuperó en la "zona cero" están también unas vigas de acero que salieron en forma de cruz. Los equipos de rescate la desenterraron dos días después del ataque terrorista. La cruz se convirtió en un símbolo de esperanza para cientos de personas que desde el atentado asisten a ceremonias religiosas frente a ella recordando a sus seres queridos fallecidos.

En primer lugar tomó la palabra el cardenal Dolan en nombre de todos los representantes religiosos dijo: "Aquí en Nueva York, dijo el arzobispo, somos pecadores cometemos muchos errores, pero una de las cosas que hacemos muy bien es tener una sincera amistad religiosa. Nuestros antepasados también gozaron de este diálogo fructífero. Nosotros nos vemos, hablamos y tratamos de servir juntos a esta ciudad que amamos, en la que queremos vivir en convivencia, mientras esperamos la vivienda eterna", dijo el purpurado y le renovó la bienvenida al Santo Padre.

Después de las palabras del representante de la religión judía y el representante del Islam, el Pontífice realizó una oración por el eterno descanso de las víctimas y por el consuelo y la fortaleza de las familias y amigos de las víctimas.

El Santo Padre elevó una oración a Dios invocando la paz, y a continuación los distintos credos elevaron cantos, rezos y plegarias pidiendo el mismo don.

Finalmente el Pontífice dirigió unas palabras en español que inició indicando: "Aquí el dolor es palpable", y señaló "el agua que vemos correr hacia ese centro vacío nos recuerda todas esas vidas que se fueron bajo el poder de aquellos que creen que la destrucción es la única forma de solucionar los conflictos".

El agua dijo Francisco también es "símbolo de nuestras lágrimas" y agregó "lágrimas por las destrucciones de ayer, que se unen a tantas destrucciones de hoy. Este es un lugar donde lloramos, lloramos el dolor que genera sentir la impotencia frente a la injusticia, frente al fratricidio, frente a la incapacidad de solucionar nuestras diferencias dialogando".

Oración del Papa Francisco invocando la Paz
Oh, Dios de amor, compasión y sanación, míranos, gente de diferentes credos y tradiciones, reunidos hoy en este sitio, en una escenario de increíble violencia y dolor.

Te pedimos, por tu bondad, que le des la eterna luz y la paz a quienes murieron aquí; a los heroicos rescatistas, bomberos, oficiales de policía, trabajadores de servicios de emergencia y de la autoridad portuaria, y a todos los hombres y mujeres inocentes que fueron víctimas de esta tragedia, simplemente porque trabajan o servían aquel 11 de septiembre de 2001.

Te pedimos, Señor, por tu compasión, que le lleves sanación a todos aquellos presentes que sufren lesiones o enfermedades. Sana, también, del dolor, a las familias que todavía continúan en duelo y que han perdido a sus seres queridos en esta tragedia. Dales la fuerza para continuar sus vidas con valentía y esperanza.

Somos también consientes de quienes han sufrido muerte, lesiones, o han perdido a sus seres queridos el mismo día en el Pentágono, de Shanksville, Pennsylvania. Nuestros corazones son uno con ellos, así como nuestra oración abraza su dolor y sufrimiento.

Dios de paz, danos tu paz para nuestro mundo violento: paz en los corazones de todos los hombres y mujere,s y paz entre las naciones de la Tierra. Lleva a un camino de amor a aquellos corazones y mentes que se consumen en el odio.

Dios de entendimiento, abrumados por la magnitud de esta tragedia, te pedimos tu luz y tu guía para confrontar con tan terribles acontecimientos. Concede que aquellos cuyas vidas fueron salvadas puedan vivir de tal modo que las vidas aquí arrancadas no se hayan perdido en vano.

Confórtanos y consuélanos, y danos sabiduría y coraje para trabajar sin descanso por un mundo donde la verdadera paz y el amor reinen entre las naciones y en los corazones de todos.


Texto completo de las palabras del papa Francisco en la Zona Cero