Jueves 20 de enero de 2022

"Es necesario volver a vivir en la verdad y en el amor"

  • 2 de mayo, 2013
  • Avellaneda (Buenos Aires) (AICA)
El obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Rubén Oscar Frassia, dirigió un mensaje por radios de Capital Federal y el Gran Buenos Aires en el que llamó a volver a vivir en la verdad y en el amor a Dios, a uno mismo y a nuestros hermanos, "pero en serio", porque de esta manera "todo cobra sentido". "¡No hay otra cosa!, ¡no hay otro sentido! Es fuente y da sentido a todo, y si hay una tristeza muy grande, la de no ser santos, porque la tristeza más grande del ser humano es no saber amar", añadió.
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El obispo de Avellaneda-Lanús, monseñor Rubén Oscar Frassia, dirigió un mensaje por radios de Capital Federal y el Gran Buenos Aires en el que llamó a volver a vivir en la verdad y en el amor a Dios, a uno mismo y a nuestros hermanos, "pero en serio", porque de esta manera "todo cobra sentido".

Reflexionando sobre el evangelio del domingo, el obispo estimó que la herencia de Jesús se resume en el mandamiento nuevo ?"Que se amen los unos a los otros"-, que es la "nota determinante" de la "nueva creación" que se gesta tras la Resurrección.

Asimismo, el prelado dijo que el amor "es aquello que nos da el sentido y nos orienta a través de la fe", y en alusión al Año de la Fe, llamó a tomar conciencia de que hay que vivir esta realidad "retomando el sentido, desterrando los medios y superando los vaciamientos, las caricaturas, las posturas superficiales que gastan, vacían y quitan sentido".

"Es necesario volver a vivir en la verdad y en el amor. Amor a Dios. Amarse a uno mismo. Amor a nuestros hermanos, pero en serio. El respeto, la libertad, la consideración, el cuidado. Todos nosotros tenemos que cuidar, con un amor de providencia, a nuestros hermanos", dijo el prelado.

Finalmente, recordó que Cristo advierte que "en el amor que se tengan unos a otros" el mundo reconocerá a los cristianos: "¡No hay otra cosa!, ¡no hay otro sentido! Es fuente y da sentido a todo, y sí hay una tristeza muy grande, la de no ser santos, porque la tristeza más grande del ser humano es no saber amar".

"Cristo vino a quitarnos de la tristeza. "¡Ánimo, soy yo, no tengan miedo! ¡Amen con el mismo amor que yo los he amado!", resumió monseñor Frassia.+

Texto completo de la homilía