Martes 24 de mayo de 2022

Enrique Shaw, un hombre de negocios, inició el camino a los altares

  • 23 de septiembre, 2013
  • Buenos Aires (AICA)
La causa del empresario argentino Enrique Shaw, fundador y primer presidente de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE), dio el primer paso en el proceso para su canonización al cerrarse en Buenos Aires la etapa diocesana y proceder a su envío al Vaticano donde, de avanzar, puede convertirlo en el primer hombre de negocios en ser declarado santo. La ceremonia se realizó el 19 de septiembre en el auditorio San Agustín de la Universidad Católica Argentina (UCA) y fue presidida por monseñor Mario Aurelio Poli, arzobispo de Buenos Aires, jurisdicción eclesiástica donde se inició la investigación y recolección de testimonios. El prelado definió al empresario como "un hijo de la Iglesia y testigo de la fe" con una "amplia cultura humanística" que vivió de manera intensa sus 41 años de vida, siendo "ejemplo de amor a Dios y al prójimo" como laico, empresario responsable y padre de una familia numerosa. Asimismo recordó a Shaw como "un laico comprometido en numerosos servicios
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La causa del empresario argentino Enrique Shaw, fundador y primer presidente de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE), dio el primer paso en el proceso para su canonización al cerrarse en Buenos Aires la etapa diocesana y proceder a su envío al Vaticano donde, de avanzar, puede convertirlo en el primer hombre de negocios en ser declarado santo.

La ceremonia se realizó el 19 de septiembre en el auditorio San Agustín de la Universidad Católica Argentina (UCA) y fue presidida por monseñor Mario Aurelio Poli, arzobispo de Buenos Aires, jurisdicción eclesiástica donde se inició la investigación y recolección de testimonios.

Participaron el nuncio apostólico, monseñor Emil Paul Tscherrig; monseñor Santiago Olivera, obispo de Cruz del Eje y presidente de la Comisión Episcopal para las Causas de los Santos; monseñor Víctor Manuel Fernández, rector de la UCA; el presbítero Mariano Fazio, vicario del Opus Dei, y autoridades de ACDE y de la Acción Católica Argentina, además de varios miembros de diversas generaciones de la familia Shaw.

Durante la ceremonia, los más de 13.000 folios de documentación reunida fueron colocados en varias cajas, sellados y lacrados y serán remitidos a la Congregación para las Causas de los Santos a través de Fernán de Elizalde, vice postulador de la causa.

Monseñor Poli definió a Shaw como "un hijo de la Iglesia y testigo de la Fe" con una "amplia cultura humanística" que vivió de manera intensa sus 41 años de vida, siendo "ejemplo de amor a Dios y al prójimo" como laico, empresario responsable y padre de una familia numerosa.

Asimismo recordó a Shaw como "un laico comprometido en numerosos servicios de la Iglesia en su época" y fue quien encaró "la Doctrina Social de la Iglesia como inspiración en su quehacer empresarial". Lo evocó con conocimiento personal porque había tenido ocasión de seguir de cerca el proceso. Por ejemplo, recordó afectuosamente a Juan Cavo, fallecido hace años, que fue el primer postulador de la causa, como dirigente de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE). Mons. Poli dijo que Cavo lo entusiasmó en esa causa. " Yo estaba terminando mi tesis doctoral y me esperó para que pudiera hacer con monseñor Jorge López (arzobispo emérito de Rosario) el dictamen teológico. Me hizo conocer esta maravillosa vida".

Finalmente, Mons. Poli agregó que en la misa del día tuvo especialmente presente a Juan Cavo y, rememorando las intenciones de Enrique Shaw hacia la Virgen de Luján, imploró: ""Ponemos su causa en sus manos y bajo su manto"".

En tanto, el doctor Juan Navarro Floria, procurador de la causa del empresario en fase diocesana, señaló que el proceso de canonización de Shaw fue iniciado formalmente el 25 de agosto de 2005 por el entonces arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Mario Bergoglio, y recordó que el cardenal argentino Jorge Mejía fue quien el 11 de septiembre de 1996, durante un Foro de ACDE, propuso iniciarlo.

Al hablar de Shaw como padre y laico, aseguró que "su familia fue lo más importante de su obra, mostró que la santidad es posible siendo laico" y agregó que "vivió de modo heroico las virtudes cotidianas".

Por último, Navarro Floria expresó: "Cerramos hoy una etapa, y se abre otra, en Roma, donde la Congregación para las Causas de los Santos tendrá que estudiar este riquísimo material y confirmar que el Siervo de Dios Enrique Shaw vivió de modo heroico las virtudes cristianas. Pero también a todos nosotros nos quedan dos tareas pendientes. Una, es continuar y hacer fructificar las obras iniciadas y promovidas por Enrique y que hoy conservan tanta vigencia y vitalidad. La otra, más personal, es pedir por medio de la oración a Dios Nuestro Señor, que por la intercesión del Siervo de Dios nos conceda signos visibles de su santidad. Orar, y comunicar las gracias recibidas, que sin duda serán abundantes".

La ceremonia finalizó con el juramento de que han cumplido con fidelidad y diligencia el oficio que les compete: Mons. Mario Poli, arzobispo de Buenos Aires; el Padre Luis Glinka, juez delegado; el Pbro. Luis Carballo, promotor de justicia; el doctor Juan Navarro Floria, postulador de la causa, el Sr.Fernán de Elizalde, vicepostulador, y el Pbro. Gabriel Luciano Favero, notario.

Vida ejemplar
Enrique Shaw, promovió e impulsó el crecimiento humano de sus trabajadores inspirándose en la Doctrina Social de la Iglesia, como parte de su apostolado empresarial. Su pensamiento humanista cristiano, con un profundo sentido social aplicado a la conducta de los empresarios, ha sido un verdadero anticipo de los principios desarrollados más tarde en el Concilio Vaticano II.

Una vez que la causa llegue al Vaticano, se iniciará un proceso largo a fin de reconocer primero las virtudes heroicas del postulante, en este caso Shaw, y después dos milagros obrados por su intercesión, el primero para que sea considerado beato, y el segundo para alcanzar la santidad.

Enrique Shaw, hijo de los argentinos Sara Tornquist y Alejandro Shaw, nació en París el 26 de febrero de 1921 y regresó al país con su familia cuando tenía 2 años.

Tras formarse en el colegio porteño De La Salle, se enroló en la Marina, donde llegó a ser teniente de fragata, para luego pedir la baja y dedicarse a la vida empresaria en la cristalería Rigolleau.

El 23 de octubre de 1943 se casó con Cecilia Bunge, con quien tuvo 9 hijos. Siendo militante de la Acción Católica fue detenido durante el gobierno de Juan Domingo Perón. A lo largo de su vida compatibilizó la actividad empresarial con la piedad religiosa, al punto de aplicar la doctrina social de la Iglesia al mundo de los negocios y fundar en 1952 ACDE, organización de la que fue su primer presidente.

En 1957 se le descubrió un cáncer y debió someterse a un tratamiento que implicó operaciones y transfusiones. Asombraba a los médicos la cantidad de donantes que se agolpaban para dar sangre, en su mayoría trabajadores de Rigolleau. Murió el 27 de agosto de 1962, a los 41 años.+